05/09/2026
Es seguro que el imperio tolteca tuvo un estrecho contacto con los huastecos. En las crónicas que se refieren al periodo tolteca se menciona a menudo “el sitio donde lloran los huastecos”. Según el 𝘊𝘰́𝘥𝘪𝘤𝘦 𝘊𝘩𝘪𝘮𝘢𝘭𝘱𝘰𝘱𝘰𝘤𝘢, varios prisioneros huastecos fueron llevados desde ese lugar hacia Tula, donde unos demonios femeninos llamados 𝘪𝘹𝘤𝘶𝘪𝘯𝘢𝘯𝘮𝘦 los sacrificaron a flechazos. Este episodio se suele interpretar como la introducción en Tula, durante el reinado de 𝘏𝘶𝘦́𝘮𝘢𝘤, de un rito huasteco vinculado al culto a la diosa de la tierra, a la que los mexicas llamaban 𝘛𝘭𝘢𝘻𝘰𝘭𝘵𝘦́𝘰𝘵𝘭 o 𝘐𝘹𝘤𝘶𝘪𝘯𝘢𝘯.
Fue también durante el reinado de 𝘏𝘶𝘦́𝘮𝘢𝘤 cuando Sahagún situó la leyenda del huasteco desnudo, a quien la hija del rey de Tula vio en la plaza del mercado y de quien se prendó a tal punto que se casó con él. Los toltecas, y el propio 𝘏𝘶𝘦́𝘮𝘢𝘤, se enojaron por esta alianza y trataron de deshacerse del intruso abandonándolo en medio de una contienda contra los guerreros de Coatepec. Sin embargo, el huasteco era en realidad el dios-brujo 𝘛𝘪𝘵𝘭𝘢𝘤𝘢𝘶𝘢𝘯, quien salió victorioso de este combate desigual. Para vengarse de la traición de los toltecas, los invitó a una fiesta y, mediante su poder maligno, con su música y sus cantos los volvió locos al grado de que se arrojaron a los desfiladeros del río 𝘛𝘦𝘹𝘤𝘢𝘭𝘭𝘢𝘶𝘩𝘤𝘰. De esta manera, el huasteco contribuyó aparentemente a la ruina de Tula 🗿🎋.
Cuéntanos, ¿conocías esta leyenda? 🌬️
La imagen que se muestra es ilustrativa.
Fuente: Stresser-Péan, Guy. (2006). La huasteca: historia y cultura. Arqueología Mexicana, XIV (79): 32-39.