25/08/2020
Para los que piensan que la eleccion de morena debe ser abierta les dejo este mensaje.
EL GOLPE EMPEZÓ DESDE ADENTRO: PERREDIZACION DE MORENA
Pablo Rojas
Una de las lecciones más importantes heredada por la experiencia de los gobiernos progresistas en el cono sur es que todo se apostó por la vía del Estado. Se soltaron las calles y se concentraron en las políticas públicas y el gobierno. Las transformaciones se intentaron hacer por arriba, sin trabajo comunitario, reduciendo la política a la lucha por cargos y no por ideas. Hoy Morena camina hacia el mismo rumbo sin ningún freno.
Una de las cosas que no se mencionan es que Morena no surgió como partido, sino como la suma de cacicazgos locales unificados bajo el liderazgo indiscutible de Andrés Manuel López Obrador más una masa de militantes bienintencionados que al carecer de poder suficiente fueron desplazados de los cargos a pesar de existir numerosas y honrosas excepciones. Aquella fórmula funcionó para ganar las elecciones de 2018, pero ha resultado insuficiente para llevar adelante la 4ª Transformación, pues muchos de esos caciques se han volcado a defender sus intereses individuales, tendiendo puentes con los actores del viejo régimen, mientras que las masas militantes no se han podido organizar adecuadamente para sostener la dirección política, ni tampoco han podido construir un nuevo proyecto unificador que pueda darle continuidad al proyecto de AMLO más allá de 2024.
Hoy, esos caciques se han organizado y conformado un ala conservadora que se alía con actores del régimen neoliberal para imponer su propia visión de la pequeña política que les permita ganar el partido para ganar las candidaturas de 2021 y así catapultarse a la candidatura presidencial de 2024. No son desconocidos los sobornos a parlamentarios que ya denunció Porfirio Muñoz Ledo, ni tampoco las negociaciones que intercambian promesas de reelección a diputados a cambio de apoyo en el camino a la presidencia del partido.
Morena está atravesada por el proceso de perredización que vivió la izquierda durante los años de neoliberalismo, cuyos pilares fueron la pragmatización de la política y el dominio de la lucha por cargos, dinero y poder individual. La perredización fue un momento en el que la izquierda dejó de discutir ideas y generar análisis de actores y proyectos y pasó a preocuparse de asuntos inmediatistas de conflictos por dinero y puestos.
Es esa misma perredización de la izquierda la que ha promovido una desideologización de la política, ahora todo se vuelca sobre la eficiencia para acaparar cámaras y lucir bonitos trajes frente a un micrófono en la cámara de diputados. Por eso no es verdad que con una encuesta a la población en general la elección de la dirigencia de Morena se vuelva más democrática, al contrario, serán los medios de comunicación quienes tomarán la decisión, pues se abre la puerta a una elección en la que lo más importante será la exposición mediática. Lo que ahora menos importará serán las ideas, el trabajo comunitario, los proyectos. Se prepara el terreno para que gane sencillamente quien haya salido más veces en la televisión y quien pueda pagar más propaganda en tiempos de pandemia, punto. La perredización también consiste en una anulación del debate de ideas y en un encumbramiento de la política por medio del dinero e intercambio de favores.
La demagogia de los personajes que han impulsado a capa y espada una encuesta abierta a toda la población impedirá también que Morena consiga convertirse en un verdadero órgano de agitación, movilización y organización de la sociedad para restringirse a ser una mera plataforma electoral para impulsar candidaturas. La perredización que ciertos actores promueven en Morena será repetir aquel error de los gobiernos progresistas de negar la auto organización de las clases populares. Es por eso que el golpe dado por el tribunal es un paso más para el golpe blando. El golpe empezó adentro.