05/04/2018
¿Y tú sufres de náuseas y vómito?
HABLEMOS DE EMOCIONES
Terapeuta María Sandra Padilla Hernández
¿Cuántas cosas hay en la vida que no podemos aceptar? ¿Logramos realmente asimilar todas las ideas y creencias que existen en nuestra mente y cuántas de ellas no logramos incorporar y comprender del todo? ¿Y cuántos problemas y conflictos somos capaces de solucionar, sin que éstos nos turben o logren causar algún malestar a nuestro cuerpo?
La vida parece sencilla, parece ser que se trata de ser auténtico (a), mantenerte firme en tus convicciones y realizar aquello que más amas, ya sea una profesión o un servicio que te logren producir paz en la vida; sin embargo, existen tantas y tan diversas creencias que muchas veces nos encontramos dudando, imitando y realizando aquello que la mayoría hace.
Hoy hablaremos sobre los padecimientos de náuseas y vómitos. Explicaremos primero que tener un buen apetito es de una persona sana, pues aquel al que nada le preocupa come exquisitamente; sin embargo, una persona preocupada con un sin fin de dificultades puede perder el apetito, o bien al igual puede el individuo consumir sus alimentos, pero éstos podrían provocarle indigestión, náuseas o en caso extremo vómito.
Tomemos en cuenta que tener hambre depende en gran parte de una condición psíquica, hay muchas expresiones que señalan esta similitud entre los sucesos psíquicos y somáticos, por ejemplo: “nada de más de verlo se me revuelve el estómago”, “esto me ha quitado el apetito”, “sólo de pensarlo me mareo”, etc.
El mareo indica rechazo ante alguna situación, aunque comer precipitada y desordenadamente también puede provocar mareo, esto no ocurre sólo físicamente, sino que un individuo puede también intentar embuchar en su mente muchas cosas a la vez, provocándose así una indigestión, y cuando no logra asimilar todo, la náusea terminará en el vómito del alimento. Al final, el vómito es la manera en la que un individuo logra librarse de las cosas y situaciones que rechaza, cosas que no se atreve o no quiere ingerir e incorporar en su vida.
Vomitar es una declaración concluyente de protección y rechazo. El vómito indica abiertamente que no aceptas algo. Esta situación se manifiesta abiertamente en los vómitos de la mujer embarazada. En este caso, la fémina muestra un rechazo a la criatura que se encuentra en su vientre o al semen que no quiere incorporar en su cuerpo, aunque en la mayoría de las ocasiones esto sucede inconscientemente. Así también los vómitos en el embarazo pueden indicar que la mujer está rechazando su función femenina (ser mamá).
Así pues, podemos concluir que necesitamos apertura (mental y física) para así poder digerir, asimilar y comprender que vivimos en tiempos de grandes cambios, donde muchas ideas y creencias difieren de las nuestras, pero lo más indicado es buscar en el interior, en la voz del alma que no se equivoca y poder así mantenernos con nuestras convicciones sin alterarnos por aquellos que no coinciden con las nuestras. Al final, los padecimientos y enfermedades con los que te encuentres en tu vida te irán indicando todo aquello en lo que debes cambiar.