01/06/2026
Este fin de semana escuché a una gran señora decir una frase muy cierta: “nadie avienta piedras a los perros muertos”.
Y tiene razón. Las envidias y las críticas sin fundamento pueden hacer daño, pero también confirman que vamos caminando, trabajando y dando resultados.
Me dio mucho gusto coincidir con ella en la entrega de los trabajos de rehabilitación de La Iglesia Trinidad. Seguimos firmes, con la frente en alto y la convicción de servir.
El trabajo siempre hablará más fuerte que el ruido.