30/07/2026
Fue un 29 de diciembre del 2025 donde andábamos explorando alrededor del Cañón Guadalupe. ( en su parte plana, baja) Buscando vestigios de los ancestros; de estas tierras áridas, surrealistas que le dejan poco espacio a la imaginación. Esa tarde nos adentramos… fortuitos navegar entre surcos de las nubes y la arena blanca como túnica única del desierto que pisábamos.
Por cierto, a este tipo de nubosidad los expertos le nombran “altocúmulos”. Que a razón de los mismos especialistas, esta fisonomía de las nubes avisa una tempestad próxima: tormentas, tornados etc… En esa aventura localizamos unos cuantos metates fijos, propios de los nativos que moraron en esos rincones… y muchos trozos de vasija ( tepalcates). Sin nombrar algo meramente relevante de la exploración que haya superado el espectáculo visual de ese día…
No hubo más detalles que nos robaran la atención, mas el tiempo no quedó fijo, siguió colgado, como su paisaje y optamos por regresar al campamento… entonces nuestros pasos no hicieron pausa sin antes conducirnos con este envase tirado en medio de la nada de Pepsi-Cola, al parecer es de inicios de la década de los sesentas. Y todavía buscábamos su tapadera sin suerte…
Nos basamos en que el diseño del envase es (swirl), y es que en 1958 la industria de esta refresquera puso en el mercado este modelo llamativo de envase (swirl bottle) “Botella de Remolino”. El concepto de este refresco en esos años era para un público: alivianado, pro de aventura, que invitaba a beberse después de una aventura de esparcimiento, al aire libre…
Y si concatenamos lo que ya les habíamos escuchado de los mismos dueños del Cañón Guadalupe ( Familia Loya) que sus abuelos o bisabuelos cuando se les otorgó este espacio de tierras agrestes con los filamentos de punta entre elevados riscos. Dimensionaron ( grandes visionarios) del enorme potencial ecoturístico que guardaba este sugeneris lugar —que en realidad era un exótico oasis tapado, escondido por la misma naturaleza…con caída de agua que se desprende las montañas en pleno desierto… es más, el concepto que acabamos de nombrar (ecoturistico ) para ese entonces no había nacido.
A tal punto se dice que dinamitaron para hacerle accesible … y a qué vamos con todo esto? El punto es y se dice que sus primeros clientes del afamado Cañón de Guadalupe fueron los mismísimos hippies que bajaban desde la ciudad californiana, de San Francisco a inicios de los 60 … en ese punto de inflexión histórico donde nace esa contracultura anti materialista, anti bélica amor y paz… Y como no creer esta versión histórica si ya era conocido de todos que el famoso escritor filósofo inglés Aldous Huxley vivió a mediados de los 50 y hasta los principios de los 60 en el rancho místico de “la Puerta” en el cerro Kuchuma de Tecate, B.C.
Se especula que su gran obra “Las Puertas de la Percepción” la finalizó en el rancho de la Puerta…
De este escritor se sabe de más… que tuvo gran influencia de los poetas “Beat” poetas malditos, bizarros, nihilistas ( negadores de todo sistema). Los mismos que le invitaron a conocer el aroma mística de mencionado rancho. Surgieron después de la fallida guerra de Vietnam… precisamente allí en San Francisco.
Seguramente bajaron hordas y hordas de hippies, de poetas Beat, y de más seres con espíritu antagónico sobre lo que estaba sucediendo globalmente… venían en busca de un refugio espiritual; hurgaban como huérfanos conectarse, con un portal dorado en busca de una dosis ancestral justo en estos lunares de energía cósmica de la Baja California de rocas y soleados desiertos. Y muchos de ellos no fueron ajenos a explorar… e ir más allá …