24/09/2026
Hay cosas que un parque no puede decir cuando lo podan, lo intervienen o lo llenan de ruido.
Las aves dejan de volver, los árboles resienten, la fauna busca otro refugio.
¿Quién decide sobre el futuro de este espacio? ¿Qué están decidiendo para preservarlo?
A 11 meses de organizarnos para defender el Parque de la Juventud, seguimos encontrando una distancia entre el discurso institucional y lo que ocurre en el territorio: acuerdos que no se cumplen, decisiones tomadas sin transparencia y actividades que ignoran la función ambiental de este espacio.
El Parque de la Juventud no es un vacío urbano, salón de eventos ni mucho menos una ciudad.
Es sombra, suelo, agua, memoria.
Es juego, encuentro y descanso.
Es refugio para otras formas de vida.
Es también un bosque urbano que todavía podemos cuidar colectivamente.
Por eso no exigimos que el parque deje de ser público, exigimos que lo público también signifique responsabilidad, conservación y participación.
* Queremos saber qué se hace con nuestros árboles.
* Queremos saber bajo qué criterios se interviene el territorio.
* Queremos participar en las decisiones que afectan un espacio que compartimos con otras especies.
Porque conservar un parque no es ponerlo detrás de una cerca ni convertirlo en una postal.
Es permitir que siga siendo un lugar donde la vida pueda ocurrir.
Seguimos aquí: mirando, recorriendo, documentando y organizándonos.
La defensa del Parque de la Juventud continúa. ! 🌳