15/07/2014
capitulo 1
Estoy muy concentrado practicando tiro al blanco, la verdad es muy difícil ser Eros o Cupido como me llaman los humanos. Los humanos me piden continuamente por favor quiero conocer mi media naranja, Cupido por favor haz que ese chico tan lindo se enamore de mi… y un sinfín de cosas más.
Los humanos son tan complicados, la verdad no entiendo cual es su necesidad de conocer el amor, yo me siento muy bien solo. Soy muy popular entre muchas de las diosas y la verdad casi todas han caído bajo mis encantos.
Lo que más me molesta es que los humanos me imaginan como un niño, ¡Por los dioses! Si tan solo me pudieran ver se darían cuenta de que estoy muy lejos de ser un niño…
Estoy tan perdido en mis pensamientos que no me doy cuenta de que mi madre esta llamándome y la verdad se escucha muy molesta.
-¡Eros no puedo creer lo que has hecho! Nuestro dios Zeus está muy molesto contigo – me dijo mi madre Afrodita, si esa Afrodita, la diosa del amor y la belleza.
-Se puede saber ¿Qué fue lo que hice de malo?- le pregunté mientras me acercaba a ella.
-¿Te acuerdas de la chica que te rogó tan desesperadamente por encontrar a su verdadero amor hace unos días?- me preguntó mientras se cruzaba de brazos.
-¿Te refieres la loca que me pidió un novio gritando bajo la lluvia? Claro, ¿Qué pasó con ella?- me encogí de hombros.
-Cometiste un grave error…
-¿Cuál? Ella quería enamorarse y lo único que hice fue tomar mi arco y una flecha, le disparé se enamoró del primer hombre que vio- sonreí orgulloso.
-¡Por Zeus, hijo! ¿No te fijaste quien sería el primer hombre que ella vería?- pasó su mano por su cabello.
-No, ¿Por qué? Aun no entiendo cual es el problema- le dije.
-El hombre del que se enamoró es el novio de su hermana mayor!!!- gritó.
Me quedé paralizado, se supone que eso no debía de haber pasado. Mi deber es facilitarle conocer el amor de su vida, no arruinársela al enamorarse del novio de su hermana.
-Zeus está muy molesto por tu equivocación Eros- me dijo mi madre con los ojos tristes.
-No te preocupes madre, solamente busco una flecha de plata la mojo con el agua del rio del inframundo y listo- chasquee los dedos- Problema resuelto.
-No todo es asi de fácil Eros- escuche una voz muy ronca que habló a mi espalda.
Me di la vuelta y vi que quien me hablaba era nuestro dios Zeus, hice una reverencia y lo mire a los ojos. Definitivamente estoy muy nervioso.
-Lo que has hecho es muy grave- me dijo molesto.
-Lo sé, pero no es tan complicado de solucionar. Como le decía mi madre solo tengo que…
-Nada de eso Eros- me interrumpió.
-Pero…- le dije.
-No seas insolente… Es un error muy grave, ¿no crees que esa pobre mortal sufrirá al estar toda su vida enamorada del novio de su hermana? Sera desdichada toda su vida- me dijo Zeus muy molesto.
No se sabía que decir, la verdad es que tiene mucha razón. Ella será infeliz toda su vida si no resuelvo esto.
-Tendrás tu castigo por lo que hiciste- dijo Zeus.
-Zeus no puedes hacerme esto!!! No puedes castigarme!!! Al fin y al cabo cumplí, le conseguí sentir el amor, eso que tanto desea- le dije preocupado.
-¿Eso? No minimices el amor Eros, eso como tú le dices, es la fuerza que mueve el mundo de los mortales, eso ha sido capaz de provocar guerras asi como también ha podido detenerlas, eso es lo que hace que dos mortales se unan y formen una familia ¿Cómo puedes referirte asi del amor?- me miro fijamente a los ojos.
-Yo no necesito sentir eso, yo no soy un mortal- le dije serio.
-Necesitas una buena lección de humildad hijo- me dijo mi madre.
-¿Humildad? Los mortales deberían de agradecerme el que yo les dé la oportunidad de conocer eso que ellos llaman amor- sonreí falsamente.
-¡Basta Eros! Es suficiente. Recibirás tu castigo y no habrá nada que puedas decir o hacer para librarte de el- gritó Zeus- Dentro de dos días te presentaras ante la mortal que has condenado a la infelicidad y estarás encargado de hacer que se olvide del novio de su hermana.
-Pero…
-Y eso no es todo, también tendrás que ayudarle a encontrar el verdadero amor sin usar ninguna de tus flechas.
-¡Pero eso es imposible! ¿No han visto lo torpe que es? Jamás encontrara a alguien que la ame sin que yo haga lo mío- le dije preocupado tengo que salvarme de este castigo.
-Pues entonces más te vale ir pensando en qué hacer con ella, Eros. Tienes mucho trabajo que hacer- dijo Zeus sonriendo en dirección a mi madre.
Diciendo eso desapareció junto con mi madre dejándome solo. ¿En qué lio me había metido? Digo, solo fue un poco de mala puntería ¿Por qué debo pagar por un pequeño error?
Tengo dos días para pensar en cómo ayudar a esa torpe mortal. Tengo que librarme de este castigo lo más rápido que pueda.