02/09/2026
El adiós a un amigo del fútbol.
-Escrito por: Arturo Salmerón Bruno
Hoguer Mondragón Mariano nació el 11 de septiembre de 1957, en el Terrero, Michoacán, sus padres fueron Rodolfo Mondragón Aguirre y María Natividad Mariano Casimiro.
Fué ingeniero agrónomo y trabajo en la Sagarpa y se jubiló como jefe del Cader en Zirándaro, Gro., lugar donde radicaba desde hace mucho tiempo. Su esposa Beatriz Damián García le dió tres hijos: Viridiana, Hoguer y Monserrat Mondragón Damián.
El empezó a ver el fútbol cuando tenía cinco o seis años. Fué su hermano Orlando quien le enseñó a jugarlo los fines de semana, cuando llegaba de ciudad Altamirano donde estudiaba y jugaban con los primos.
Lo empezó a practicar porque le gustó y era uno de los deportes que más se jugaba. Jugó la posición de defensa lateral con el equipo Pungarabato de Altamirano y en la categoría Golden en la media y a veces de portero.
Fué campeón en los equipos de Zirándaro en las categorías libre, veteranos, máster, Golden y super Golden; y también campeón con el equipo del Coco.
Los equipos donde jugó fueron Pungarabato de Ciudad Altamirano, Zirándaro, el Barrio y el Coco. El decía que fué un jugador no de los buenos buenos, ni de los malos, sino un jugador de medianas cualidades, siendo la mayor de ellas defender y destruir la jugada del equipo contrario.
Como anécdota dentro del campo de fútbol contaba que nunca se le iba a olvidar el día que se fracturó del menisco; un jugador del equipo de Cutzamala lo lesionó. Todo sucedió por permitirles jugar, ya que ellos ya habían perdido por default, ya que querían que su goleador hiciera más goles. Tuvo dos operaciones de menisco, pero ya no quedó bien. Su comentario final referente al fútbol de Zirándaro es que le pongan más entusiasmo, más dedicación, ya que las canchas están solas, nunca entrenan los equipos, falta motivación por parte de los entrenadores, ya que sólo se presentan a la hora del partido. Existe un buen nivel de juego entre la juventud, sólo que les falta más dedicación a este deporte.
Hoguer murió el 29 de agosto de 2026 de una enfermedad renal y la padeció con mucha entereza. Fue una excelente persona, buen hijo, esposo y padre; supo ganarse la amistad de muchas personas y lo recordaremos porque el fútbol nos hizo amigos por siempre.
Hasta pronto Hoguer. Dios contigo.