Asamblea Sandinista

Asamblea Sandinista Luchamos por un sandinismo libre de corrupción, justicia social, soberanía nacional.

01/02/2026

De qué sirven pronunciamientos vacíos si la realidad es que no existe apoyo por parte de ninguna de las potencias. Solo miremos hacia nuestros hermanos de lucha en Venezuela.

Reflexión para quienes aún creen que todo está bienCada vez resulta más difícil ignorar lo que ha venido ocurriendo en N...
01/02/2026

Reflexión para quienes aún creen que todo está bien

Cada vez resulta más difícil ignorar lo que ha venido ocurriendo en Nicaragua durante los últimos años. Muchos de quienes defendieron, sostuvieron y hasta arriesgaron su vida por el proyecto sandinista hoy están presos, exiliados, confinados o simplemente borrados del discurso oficial.

Y surge una pregunta inevitable: ¿cómo puede ser que tantos comandantes y compañeros históricos hayan terminado señalados como traidores, mientras Daniel Ortega y Rosario Murillo aparecen siempre como los únicos héroes incuestionables?

¿De verdad vamos a seguir tapando el sol con un dedo?

¿Acaso no vemos que el poder está concentrado únicamente en una pareja y su círculo más cercano? ¿Es que en todo el país no existen otros compañeros capaces de aportar ideas, liderar o sacar a Nicaragua adelante? ¿Por qué cualquier crítica o sugerencia termina convirtiéndose en castigo político para quien la hace?

Antes de juzgar o descalificar a quienes piensan distinto, vale la pena hacer una pausa y preguntarse con honestidad: ¿será que muchos de los compañeros que hoy están en desgracia lo único que reclamaban era que la dirigencia se había desviado por completo de los estatutos y de los ideales que originalmente inspiraron la lucha? Y si ese fuera el caso, ¿en dónde está el pecado de pedir que se corrija el rumbo?

La historia reciente muestra un patrón doloroso: compañeros históricos perseguidos, encarcelados o expulsados del país. Personas que durante décadas fueron parte fundamental del sandinismo hoy son tratadas como enemigos.

Ahí están los nombres que nadie puede borrar:

El comandante Henry Ruiz, sometido a casa por cárcel.
El comandante Hugo Torres, quien murió tras pasar por prisión.
El general Humberto Ortega, también bajo confinamiento y sin recibir atención médica adecuada.
Carlos Fonseca Terán, hijo del fundador del Frente, igualmente reducido al arresto domiciliario.
El comandante Luis Carrión, obligado al exilio.
La comandante Dora María Téllez, exiliada tras prisión.
El comandante Jaime Wheelock, también fuera del país.
Y muchos otros compañeros ex sandinistas obligados a marcharse o silenciados, algunos incluso asesinados, como Roberto Samcam.

¿Todos ellos se volvieron traidores de un día para otro?

Tomemos incluso el caso de Bayardo Arce, que no ha sido una blanca paloma, arrogante, pedante y figura polémica y criticada por muchos durante años. Nadie decía que fuera un santo. Pero pasar de eso a afirmar que un solo hombre lavó miles de millones de dólares resulta absurdo. Cualquier economista podría explicar que operaciones de esa magnitud no dependen de una sola persona. Ese tipo de acusaciones parece responder más bien a una práctica conocida en los regímenes autoritarios: fabricar cargos para neutralizar a quienes ya no resultan convenientes.

Y volvamos al caso de Carlos Fonseca Terán. Todos saben que no es un traidor. Entonces, ¿por qué no se dialogó con él? ¿Por qué no se le dio oportunidad de debatir? Su falta fue expresar abiertamente que no estaba de acuerdo con la corrupción y el nepotismo dentro del gobierno.

Preguntémonos con honestidad: ¿acaso Carlos no tenía capacidad para liderar el país? Sin embargo, se ha preferido promover a Laureano Ortega. ¿No demuestra esto que el problema no es la capacidad, sino la concentración familiar del poder?

El problema no es debatir errores o responsabilidades individuales. El problema es aceptar sin cuestionar que todo aquel que discrepe termina acusado, perseguido o desaparecido políticamente.

La pregunta que cada sandinista honesto debería hacerse es sencilla: ¿esto era lo que soñaban quienes lucharon por la revolución? ¿Un país donde el poder queda en manos de una sola familia y donde opinar distinto equivale a quedar fuera?

Por último, a quienes repiten constantemente que Nicaragua avanza porque se construyen carreteras, rotondas y obras visibles, vale recordarles algo: el resto de Centroamérica ha avanzado aún más en infraestructura sin haber tenido gobiernos de izquierda. Países como El Salvador también construyen carreteras y modernizan sus ciudades.

Incluso gobiernos autoritarios en otras regiones, como Dubái, Catar o Arabia Saudita, levantan grandes infraestructuras. Pero construir carreteras no convierte automáticamente a un gobierno en revolucionario ni en justo. La infraestructura no puede ser excusa para ignorar la falta de libertades o la concentración del poder.

Lo que debería preocuparnos es cuando la gente empieza a vivir en una paz basada en el miedo, cuando muchos prefieren callar para no caer en desgracia. Ningún país puede avanzar realmente cuando el silencio se vuelve una forma de supervivencia.

Ojalá todavía podamos reflexionar y pedir cambios dentro del país antes de que factores externos terminen imponiendo soluciones desde fuera. Los cambios necesarios deberían hacerse por el bien de Nicaragua y por decisión de los propios nicaragüenses.

Nicaragua necesita reflexión, no miedo. Necesita respeto entre compañeros y espacio para distintas voces. Porque ningún proyecto político sobrevive cuando comienza a destruir a quienes lo construyeron.

Tal vez todavía estamos a tiempo de preguntarnos hacia dónde vamos.

31/01/2026

Rusia felizmente aceptó, ser parte esta junta para seguir rogándole a los palestinos, su dignidad.

31/01/2026
El rostro de la injusticiaLa imagen de este niño nicaragüense de apenas 10 años, sentado en un bus con ropa vieja, sucio...
26/11/2024

El rostro de la injusticia

La imagen de este niño nicaragüense de apenas 10 años, sentado en un bus con ropa vieja, sucio y llevando consigo una pana de plástico con productos que vende, es un reflejo desgarrador de la realidad de nuestro país. ¿Cómo es posible que un gobierno que se dice revolucionario y defensor de los más humildes permita que esto ocurra?

Los tiranos que gobiernan Nicaragua han olvidado su promesa al pueblo. En lugar de priorizar a los más vulnerables, se han enriquecido a costa de los sueños y sacrificios de los nicaragüenses. No puede haber un gobierno rico mientras el pueblo vive en la pobreza. No puede haber carreteras “modernas” cuando nuestros niños no tienen garantizada ni la educación pues deben trabajar para sobrevivir, ni una infancia digna.

Peor aún, vemos cómo antiguos enemigos del sandinismo, aquellos que derramaron la sangre de nuestros compañeros históricos, hoy viven mejor que nosotros, los que creímos en esta revolución. Daniel Ortega y Rosario Murillo nos han engañado con construcciones mal hechas, usándolas como símbolos de progreso. Pero el verdadero avance de un país no se mide en cemento, sino en dignidad y calidad de vida para su pueblo.

Entonces, compañeros, hagámonos una pregunta: ¿Qué preferimos? ¿Carreteras vacías o la posibilidad de ganar lo que gana un costarricense, un panameño o un guatemalteco, y vivir dignamente? La emigración masiva de nuestra gente es prueba de que el modelo actual ha fracasado. Nadie abandona su tierra si en ella encuentra oportunidades reales.

Esto ya no es sandinismo. Este gobierno ha traicionado nuestra revolución, robándonos el futuro y los sueños de nuestras familias. Pero como guerreros resilientes, no podemos permitir que este régimen siga secuestrando nuestra esperanza. No podemos vivir más con miedo.

No necesitamos armas para luchar. Nuestra mejor arma es nuestra voz. Exijamos un cambio, no más promesas vacías como el Canal Interoceánico, una distracción para mantenernos dóciles mientras continúan oprimiéndonos. No permitamos que ningún imperialismo, venga de donde venga —ya sea yankee, chino o ruso—, siga explotándonos. Este es el momento de recuperar nuestra dignidad como pueblo.

¡No más mentiras, no más miedo, no más opresión!
Unidos, podemos construir el verdadero futuro que merecemos.

Bendiciones a todos.

-corrupcionno

En una nación lejana, se alzó un gobierno que prometía un futuro brillante. Con el tiempo, sin embargo, esta administrac...
07/09/2023

En una nación lejana, se alzó un gobierno que prometía un futuro brillante. Con el tiempo, sin embargo, esta administración comenzó a tejer su tela de corrupción, un tapiz oscuro que cubría cada rincón del país.

Bajo la fachada de progreso, el gobierno corrupto se embarcó en la creación de sus propias empresas, todas controladas por familia, amigos y los mismos individuos que debían servir al pueblo. Estas compañías prosperaron a costa de los recursos nacionales y la riqueza del pueblo.

En las carreteras, los edificios y los hospitales, aparecían señales de desarrollo, pero la realidad era que estos proyectos eran simplemente fachadas para enriquecer a los amigos del poder. El pueblo se encontraba en una jaula dorada, rodeado de infraestructura reluciente pero incapaz de g***r de los beneficios. Escuelas bonitas pero con una educación que no era lo suficiente buena. Hospitales gratuitos pero con una atención deficiente.

Todo corrupto tiene su precio y en lo único que piensan las veinticuatro horas del día, es como tomar ventaja. Los corruptos en el gobierno comenzaron a vender los recursos naturales del país, la tierra que pertenecía a generaciones enteras, entregada a los intereses privados extranjeros. El agua, frijoles, carne, café todo quedaba en manos de los extranjeros. Las mejores viviendas, las mejores tierras eran entregadas a los extranjeros. Los hospitales, escuelas y carreteras que una vez fueron construidos para ganar el apoyo del pueblo, los corruptos del gobierno terminaron privatizando. El pueblo, ajeno a estas transacciones, enfrentaba el aumento constante de los precios de los alimentos y de los insumos esenciales. Muchos ciudadanos optaron por emigrar a otros países, desatando así, la desunión familiar.

La inflación se convirtió en una sombra que oscurecía la vida cotidiana. Los bolsillos del pueblo se volvieron más ligeros, mientras que los corruptos del gobierno y sus amigos, amasaban fortunas cada vez mayores.

Esta historia es un recordatorio de que un gobierno corrupto es una bomba de tiempo que amenaza la estabilidad de una nación. Su sed insaciable de poder y riqueza socava los cimientos de la sociedad, dejando al pueblo vulnerable y desprotegido. La lucha contra la corrupción es esencial para preservar la prosperidad y la justicia en cualquier país.

Si vos por casualidad vivís en un país así, hazte la pregunta…. vale la pena callar y permitir que un gobierno corrupto juegue con la estabilidad de mi familia, de mis seres queridos? Vale la pena que mi familia y yo aguantemos penurias a diario, mientras los corruptos y sus amigos viven cómodamente?

No se necesitan armas, no se necesita una guerra civil, no se necesita traer más catástrofe a un país empobrecido. Lo que se necesita es levantar tu voz y que poco a poco cada ciudadano deje escuchar su voz. Exigir cuentas claras, exigir transparencia a todos los niveles. Exigir que se meta preso a los verdaderos criminales y no al inocente. Que paren las violaciones a los derechos humanos.

No podes seguir pensando que tu salvación está en las manos de alguien que demuestra ser una persona sin moral, sin la más mínima decencia y respeto por su pueblo. No podes seguir pensando que no existan personas capaces de amar a su país, a su pueblo. Ya no podemos seguir pensando en izquierdas o derechas que solo sirven para distanciarnos. Es mejor buscar el bien COMÚN, un entendimiento donde todos salgamos beneficiados y no solo los ricos. Te haz preguntado por qué a pesar de todas esas construcciones en el país tu situación en vez de mejorar empeora?

Hay que buscar como que todos tengamos derecho a una buena educación, a un servicio de salud DE CALIDAD. Pues de que sirve un edificio nuevo donde me den mala atención? Debemos buscar el entendimiento de que si vivimos en un país productor de bienes, que esos bienes sirvan al pueblo y se provean a precios accesibles.

En vos esta que tu situación cambie. Necesitas dejar de esperar a que otros levanten la voz por vos. Es hora de tomar conciencia y luchar por los cambios que conlleven a un mejor país para todos.

Existe una perspectiva que destaca la importancia fundamental de la libertad, el respeto a los derechos humanos y el cum...
19/08/2023

Existe una perspectiva que destaca la importancia fundamental de la libertad, el respeto a los derechos humanos y el cumplimiento de las leyes en cualquier sociedad.

En la búsqueda constante por una sociedad justa y equitativa, es esencial que recordemos un principio fundamental: la total libertad de todos sus miembros. Esta libertad no solo se refiere a la ausencia de restricciones gubernamentales, sino que abarca un respeto profundo por los derechos humanos y el cumplimiento de las leyes que nos rigen.

Es fácil caer en la trampa de considerar que la libertad y los derechos humanos son conceptos que solo atañen a ciertos grupos o individuos. En pocas palabras, algunos ciudadano se creen inmunes porque pertenecen o apoyan al partido del gobierno. Sin embargo, recordemos que todos, sin excepción, poseemos derechos inalienables. Incluso aquellos que hayan cometido crímenes considerados los más atroces, mantienen derechos inherentes a su humanidad. Este reconocimiento no es una muestra de indulgencia hacia los criminales, sino una afirmación de la fuerza y la integridad de los valores democráticos.

En ocasiones, nos vemos tentados a celebrar cuando los derechos humanos son violados a expensas de aquellos con los que no compartimos opiniones o simpatías políticas. Pero esto es un acto peligroso de doble filo. Permitir la violación de los derechos de un individuo o grupo sienta un precedente lamentable, que podría volverse en nuestra contra. Los derechos humanos no deberían ser un terreno de disputa partidista; son un terreno común que todos compartimos y que debe ser preservado celosamente.

El terreno en el que se permiten los abusos a los derechos humanos, incluso a aquellos a quienes consideramos "el enemigo", es un terreno peligroso. La arbitrariedad y la injusticia nunca deberían ser motivo de celebración, sin importar quiénes sean las víctimas. Estos atropellos no son solo acciones aisladas, sino que podrían convertirse en precedentes inquietantes que amenacen a cada individuo y a la sociedad en su conjunto.

En un mundo que enfrenta desafíos cada vez más complejos, es esencial que mantengamos un enfoque unificado en la defensa de los derechos humanos y la libertad. Debemos recordar que la preservación de estos valores no solo garantiza nuestro bienestar, sino que también establece una base sólida para el futuro de nuestra sociedad.

Si olvidamos la importancia de estos pilares fundamentales, podríamos encontrarnos un día en la desagradable posición de ser víctimas de lo mismo que aplaudimos hoy. La verdadera fortaleza de una sociedad radica en su capacidad de respetar y proteger los derechos y libertades de todos sus miembros, sin excepción.

Rob Ace

1. Presunción de Inocencia: En un estado de derecho, toda persona o entidad acusada de un crimen se presume inocente has...
19/08/2023

1. Presunción de Inocencia: En un estado de derecho, toda persona o entidad acusada de un crimen se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable. Esto significa que la carga de la prueba recae en la acusación y no en el acusado.

2. Derecho a la Defensa: Todo ciudadano tiene el derecho fundamental a una defensa adecuada y efectiva. Esto incluye el acceso a un abogado competente que pueda representar y asesorar al acusado en todas las etapas del proceso legal.

3. Juicio Imparcial: Un juicio justo e imparcial es esencial en un estado de derecho. Esto implica que el tribunal y el proceso legal deben ser objetivos y no estar influenciados por prejuicios o presiones externas.

4. Evidencia y Pruebas: El sistema legal debe basarse en pruebas sólidas y legítimas. La evidencia presentada debe ser relevante, verificable y obtenida legalmente. La fabricación o falsificación de pruebas va en contra de los principios de un juicio justo.

5. Derecho a Contrainterrogar Testigos: El acusado tiene el derecho de cuestionar y contrainterrogar a los testigos presentados por la acusación. Esto permite verificar la credibilidad de los testimonios y exponer posibles inconsistencias.

6. Proceso Transparente: El proceso legal debe ser transparente y accesible para todas las partes involucradas. Los procedimientos deben ser comprensibles y permitir que el acusado participe de manera efectiva en su propia defensa.

7. Prohibición de la Autoincriminación: Nadie puede ser forzado a declararse culpable o a incriminarse a sí mismo. El derecho a permanecer en silencio es un elemento fundamental de un juicio justo.

8. Derecho a Recursos Legales: En caso de condena, el acusado tiene el derecho a apelar la sentencia ante un tribunal superior. Esto garantiza la revisión y la posibilidad de corregir posibles errores judiciales.

9. Tratamiento Humano: Todo acusado debe ser tratado con dignidad y respeto durante el proceso legal, sin importar la naturaleza del crimen que se le impute.

10. Independencia Judicial: Un elemento clave de un estado de derecho es la independencia del poder judicial. Los jueces deben tomar decisiones basadas en la ley y la evidencia, sin influencias externas.

En el caso de Nicaragua, las denuncias de juicios injustos, la falta de oportunidades de defensa adecuada y la fabricación de pruebas son motivo de preocupación, ya que socavan los principios fundamentales de un sistema de justicia equitativo y erosionan la confianza en las instituciones gubernamentales, alejan la inversión y por ende, pobreza.

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