05/03/2025
MANIFIESTO 8 MARZO 2025 PODEMOS
Las feministas de Podemos llegamos a este 8 de marzo con un mensaje lleno de vida y política, que atraviesa el tiempo y las fronteras: frente al miedo y las violencias reaccionarias, orgullo feminista y esperanza infinita. En los últimos años, los feminismos han demostrado ser la fuerza social más radical y con mayor capacidad de transformación y, por eso, nos sabemos parte del movimiento que romperá la actual escalada fascista. El feminismo no solo ha cambiado vidas, sino que ha reescrito las reglas del juego poniendo en el centro los cuidados, la justicia y la igualdad. Durante la pasada legislatura logramos defender el consentimiento como principio básico de la libertad sexual de las mujeres, reconocer el ab**to libre, seguro y gratuito como derecho, saldar una deuda histórica con las personas trans o cuadruplicar el presupuesto para luchar contra las violencias machistas. Pero, como siempre que se producen avances feministas, cada conquista ha sido respondida con ataques, bulos y retrocesos promovidos desde la derecha política, judicial y mediática. A esos reaccionarios nosotras les decimos alto y claro que negar el machismo no lo hace desaparecer. En España, una de cada dos mujeres ha sufrido violencia de género y 1.295 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en los últimos 20 años. Las violencias, además, no son solo los feminicidios, sino también la violencia sexual, la violencia vicaria, la violencia económica y laboral, la violencia política, la violencia obstétrica, la transfobia, la lesbofobia, la bifobia, la violencia ra***ta y xenófoba, el capacitismo y la gordofobia, el edadismo y la violencia digital y, también, la invisibilización de las personas no binaras. Si se ejercen contra nosotras y nosotres por el hecho de ser quienes somos, son violencias machistas. A esta sociedad le sobran las resistencias que siguieron a la entrada en vigor de la ley solo sí es sí cuando, en 2023, el Ministerio del Interior registró un total de 21.825 delitos sexuales y cuando, según el Instituto de las Mujeres, casi siete de cada diez jóvenes de entre 18 y 25 años ha recibido comentarios sexistas en espacios públicos, casi la mitad ha recibido imágenes o comentarios sexuales a través de redes sociales y más de un 36% ha sufrido tocamientos no consentidos, sin olvidarnos de las víctimas de trata con fines de explotación sexual que, según ONU Mujeres, son el 90% mujeres. A esta sociedad le sobran discursos de odio que arremeten contra todas nosotras, pero, de forma especialmente cruel, con las personas racializadas y q***r tras la irrupción de la ultraderecha en las instituciones nacionales e internacionales. Según informes del Ministerio del Interior, los delitos de odio crecieron un 21% en 2023, siendo los más numerosos los motivados por el racismo y la xenofobia con 856 hechos registrados, seguidos de los que se cometen en los ámbitos de la orientación sexual y la identidad de género con 522 sucesos. Esto último quiere decir que uno de cada cuatro delitos de odio en España son contra personas LGTBIQA+, especialmente, contra las personas trans y no binarias. Pero a nosotras lo que nunca nos falta es orgullo feminista por todas, todes y todos los que, contra el miedo, alentamos la esperanza infinita.