22/06/2026
📌 Se repite mucho que en la década de los 90 se "salvó la economía", pero rara vez se habla del altísimo precio que pagamos todos los peruanos por esa supuesta "salvación" el remate de nuestro país y la institucionalización de la corrupción.
Es vital que hagamos memoria y miremos los hechos con claridad para entender por qué hoy vivimos las crisis que vivimos.
Bajo la excusa de que el Estado era un "pésimo administrador" por la crisis heredada de los 80, el gobierno de Alberto Fujimori privatizó más de 150 empresas públicas.
Se vendieron empresas que sí eran rentables, Activos estratégicos que generaban ganancias y utilidades millonarias como refinerías, aerolíneas nacionales, mineras y telecomunicaciones. Fueron entregados a corporaciones extranjeras a precios bajísimos.
Nos prometieron eficiencia, pero en muchos casos nos entregaron a monopolios privados. Hoy pagamos tarifas altísimas por servicios básicos deficientes como telefonía, luz o peajes. Mientras esas empresas se llevan sus ganancias fuera del país y evaden impuestos mediante "contratos-ley" intocables.
📌Al vender las empresas, el régimen también remató la dignidad del trabajador peruano. Para atraer a esos capitales extranjeros se impuso la "flexibilización laboral" El resultado? El despido masivo, la destrucción de la estabilidad laboral y el origen del país que somos hoy. un Perú donde más del 80% de los trabajadores son informales, sin seguro, sin CTS y sin vacaciones.
La corrupción como forma de gobierno
Este gran remate nacional no se hizo por el bienestar del pueblo, sino para enriquecer a una cúpula. Fue un sistema podrido que se sostuvo comprando líneas editoriales, congresistas, jueces y militares con dinero en efectivo, todo grabado en los infames "Vladivideos". Se robó a manos llenas el dinero producto de esas mismas privatizaciones, mientras se distraía a la población con asistencialismo barato y diarios chicha.
Keiko fujimori no solo es la hija, es la heredera política y económica de este mismo modelo.
́scorrupción