20/08/2026
"Cuídense, estoy bien. Llamaré el próximo lunes."
Eso les dijo por teléfono el teniente Jhonny Morales Rodríguez a sus padres, desde la
sierra central, unos días antes del 28 de abril de 1989. Su madre, Benita, le preparó
dulces y bizcochos y se los mandó al cuartel.
Esa madrugada, a las cuatro de la mañana, su patrulla detuvo dos camiones en una
carretera oscura de Jauja. El teniente se acercó con una linterna, pidió documentos y
preguntó qué carga llevaban. Le respondieron que papas.
Dentro iban 67 hombres armados del MRTA, en camino a tomar una ciudad.
Al abrir el portón trasero cayó bajo una ráfaga disparada desde el interior. Eran las
4:01 de la madrugada. Tenía 28 años.
El combate se peleó dos horas a oscuras, alumbrado solo por bengalas. Las demás
patrullas oyeron los disparos y llegaron corriendo a pie, con todo el equipo encima.
Al amanecer se contaron 63 subversivos abatidos y 47 fusiles capturados. La ciudad que
iban a tomar nunca cayó. Fue el golpe que quebró al MRTA en el centro del Perú.
Ganar esa madrugada costó seis vidas:
Sgto. 2° Hernán Huaranga Camavilca
Sgto. 2° Yuri Portocarrero Cupe
Sgto. 2° Ladislao Choque Henríquez
Sgto. 2° Jorge Flores Pupuche
Cabo Ulises Rivera Flores
Tte. Jhonny Morales Rodríguez
Los dulces llegaron al cuartel. Nunca llegaron a sus manos.
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📸 UN PEDIDO
Solo conservamos el retrato del teniente Morales. Nos faltan los rostros de los otros
cinco. Si usted los conoció, sirvió con ellos, o alguien de su familia tiene una
fotografía, escríbanos por mensaje privado. Queremos ponerles rostro antes del próximo
aniversario.
Si usted estuvo en Los Molinos esa madrugada, también nos gustaría escucharlo.
🇵🇪 Honor y gloria.