27/08/2026
Los médicos no generamos las brechas: las enfrentamos
Comparto el principio expresado por el Colegio Médico del Perú: los médicos no generamos las brechas del sistema de salud; las enfrentamos diariamente junto a nuestros pacientes.
Los profesionales médicos no podemos ser responsabilizados de manera general por decisiones administrativas, presupuestales o de gestión que corresponden a las autoridades del sector, al Ministerio de Salud y a quienes ejercen funciones directivas en cada establecimiento. Cuando existan responsabilidades individuales debidamente demostradas, estas deben identificarse de manera explícita y sancionarse conforme corresponda. Pero no es justo trasladar las deficiencias estructurales del sistema a todo el cuerpo médico.
La gran mayoría de médicos hemos dedicado nuestra vida profesional a sacar adelante la salud de nuestros pacientes, muchas veces trabajando en condiciones difíciles y, en no pocas ocasiones, a expensas de nuestra propia salud, nuestro tiempo familiar e incluso nuestra economía.
En nuestro medio es frecuente que prolonguemos nuestras jornadas mucho más allá del horario establecido para terminar una cirugía, atender una emergencia o resolver las necesidades de nuestros pacientes. Y existe una realidad que pocas veces se menciona: muchos médicos llevamos incluso instrumental o equipamiento propio para poder realizar procedimientos y cirugías en hospitales públicos cuando los recursos institucionales son insuficientes.
Y tampoco podemos olvidar lo ocurrido durante la pandemia de COVID-19. Los médicos estuvimos al pie del cañón cuando el país más nos necesitaba, poniendo en riesgo nuestra propia salud y nuestras vidas. Muchos colegas enfermaron y otros lamentablemente fallecieron cumpliendo su labor, una realidad que fue conocida y vivida por toda la población.
En aquellos momentos críticos, además, muchos establecimientos carecían de los implementos necesarios para brindar una atención adecuada. Llegamos incluso a enfrentar la escasez de equipos de protección personal, y numerosos médicos tuvimos que adquirir con nuestros propios recursos mascarillas, protectores faciales, ropa de protección y otros elementos indispensables para poder seguir atendiendo.
A pesar del miedo, del agotamiento y de las carencias, los médicos continuamos trabajando. Eso ocurrió y la población lo recuerda.
Por supuesto, ser médico no exime a nadie de responsabilidad. Si un profesional incumple sus deberes o comete una falta, deberá responder individualmente por sus actos. Pero una cosa es exigir responsabilidad profesional y otra muy distinta responsabilizar colectivamente a los médicos por problemas derivados de años de deficiencias administrativas, presupuestales, logísticas y de infraestructura.
Los médicos somos quienes estamos frente al paciente cuando falta un medicamento, cuando un equipo no funciona, cuando una cirugía se posterga o cuando los recursos humanos son insuficientes. Muchas de esas decisiones no dependen de nosotros, pero somos quienes finalmente enfrentamos sus consecuencias junto al paciente.
Si realmente queremos mejorar la salud pública del país, debemos identificar con precisión dónde se originan las brechas, establecer responsabilidades donde verdaderamente correspondan y trabajar conjuntamente para solucionarlas.
Los médicos debemos responder por nuestros actos médicos. Las autoridades y los gestores deben responder por sus decisiones administrativas. No confundamos responsabilidades.
Dr. Luis Susaníbar
Urólogo y Andrólogo