01/08/2026
FIESTAS PATRIAS QUE PARECEN MÁS EL ANUNCIO DE UNA TRAGEDIA
Han pasado 26 años de la caída del gobierno más corruto de nuestra historia, donde vimos con repugnancia cómo la gran mayoría de representantes de la prensa nacional desfilaban por la salita del SIN para recibir las torres de dólares que Montesinos les entregaba para comprar las líneas editoriales de la prensa basura, también de políticos y autoridades de diversas instituciones que hacían lo propio.
Repugnancia y repudio que desencadenó en la organización social de diversos sectores sociales y una movilización multitudinaria que terminó en la dimisión del dictador desde el extranjero, sin embargo, en estos 26 años la corrupción institucionalizada dejada por el fujimorismo casi no cambió nada: mantuvieron el Estado y la economía sobre los cimientos organizados por la dupla fujimontesinista, cambiaron los inquilinos de Palacio pero aseguraron la continuidad del nefasto presidente del BCR Velarde que se encargó de mantener los peores sueldos de la región; de un Estado orientado a la privatización de todo, de un Estado que no puede tener participación en la producción, ni siquiera de los servicios esenciales.
Así pues, pasaron 26 años en los que el fujimorismo ha seguido moviendo los hilos del Gobierno desde el copamiento instruccional y el clientelaje, no obstante, en los últimos 10 años este control se fue fortaleciendo pese al repudio de grandes sectores del país a la heredera de la corrupción y sus topos que desde el Congreso y otras instituciones fueron hundiendo cada día más al país en la corrupción, en la delincuencia, el sicariato.
Por otra parte, con una izquierda parlamentaria que les hizo el juego y negociaron prebendas, y un sindicalismo controlado en su gran mayoría por la pseudo izquierda mercenaria de Patria Roja y el Partido Comunista, quienes transaron con el fujimorismo la destrucción de los derechos laborales y que repitiendo el viejo cuco de Sendero Luminoso terminaron jugando a favor de la campaña del miedo, del fantasma del comunismo; del chavismo. Es decir, logrando este año lo último que le faltaba a la banda fujimorista para terminar de cooptar y controlar todo el aparato estatal.
De esta manera, la Señora K amenaza con gobernar como su padre y dicha amenaza significa mayor corrupción, mayor destrucción de los derechos laborales, mayor represión, mayor saqueo de nuestros recursos, mayor delincuencia. Hoy volvemos a ver con repugnancia que todos aquellos corruptos y nefastos personajes responsables de la precarización y reducción de nuestros derechos laborales que desfilaron por la sala del SIN nuevamente vuelve al poder, como el nefasto Absalón Vásquez, José Chlimper entre otros tantos delincuentes de la dictadura de los 90s; asimismo, los nuevos delincuentes que integran el fujimorismo nos auguran el peor escenario para este quinquenio.
Para finalizar, desde el Partido de las y los Trabajadores UNÍOS hacemos un llamado a todas las organización sociales, sindicales, feministas, LGTBI a unir esfuerzos en consolidar la unidad popular que nos permita enfrentar el embate de la mafia criminal que ha tomado el poder. Hay que mencionar que la vieja izquierda que negoció con el fujimorismo no es garantía de lucha, ni la pseudo izquierda parlamentaria de Juntos por el Perú, Ahora Nación, ni los centristas Nieto y Belmont, tampoco son garantía de oposición, a nosotros nos queda estar bien organizados en todos los niveles sociales y enfrentar en las calles lo que se viene.