15/08/2024
CONFIEP: “SEGURIDAD JURÍDICA Y PROSPERIDAD”
15 de agosto 2024
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Alfonso Bustamante Canny Presidente de la CONFIEP, ha publicado un artículo de opinión con ese título en el que trata fundamentales cuestiones referidas a la economía del Perú.
1.- LA DINÁMICA DE LA INVERSIÓN PRIVADA
Hablar de economía es tratar de las leyes que rigen la producción y el intercambio en la sociedad capitalista; el capítulo económico de la Constitución –de toda Constitución en el mundo- trata de eso siendo el régimen de propiedad lo principal del capítulo económico, porque es lo que rige, con la acción del Estado que es instrumento de dominación, el desenvolvimiento de toda la economía.
La gran burguesía y los terratenientes capitalistas a través de sus tecnócratas y ministros repiten: “el fin de la política económica es el bienestar de la población” En el caso del Perú si eso fuera cierto, sólo con la suma aritmética de las políticas económicas aplicadas desde comienzo de la república, y con ese letrero mandante en más de 200 años, con el PBI y el Presupuesto público siete veces más grande desde el año 90 a la fecha la población peruana gozaría ya de un gran bienestar.
¿Que venga y se invierta el gran capital extranjero es de por sí algo bueno para todos los pobladores? No. La historia de los últimos 200 años de vida republicana corrobora que ha prevalecido el programa económico de las clases sociales en el control del Estado cuyo interés y esencia es mantener o acrecentar las ganancias del capital a costa del trabajo.
Del total de la riqueza producida, por ejemplo con la explotación de los recursos naturales concesionados en propiedad a los grandes capitalistas, sólo un porcentaje pequeño de las ganancias obtenidas es recaudado para el Presupuesto Público vía impuestos, siendo los impuestos indirectos que paga toda la población en las transacciones de bienes y servicios otra fuente importante de los ingresos del Presupuesto. Toda magnitud de mejora del nivel vida en la población es anulado por la precaria y miserable situación de la salud, la educación, la seguridad etc. agravado por que son también otras empresas del capital financiero internacional y de los capitalistas en el Perú las que terminan de arrebatar los míseros salarios vía gastos de alimentación, transporte, telefonía, electricidad, agua, etc. en manos también de las empresas de otros grandes burgueses y terratenientes capitalistas.
El crecimiento atribuido a la inversión del gran capital y desde los comienzos de la época republicana, y el registro de períodos de crecimiento económico en indicadores y contabilidad como PBI, o PBI/per cápita, (en cifras nominales o porcentuales) en ningún caso ha modificado ni mucho menos cuestionado esa relación capital – trabajo, existente como grado de explotación del trabajo por el capital. Y más bien, se demuestra el incremento de la rentabilidad del capital y mayor acumulación, a costa de la fuerza de trabajo.
Una forma sencilla de constatarlo en los últimos 50 años es ver cómo la rentabilidad del capital por mayor desvalorización de la fuerza de trabajo pasó de ganar 7 dólares por cada dólar invertido a ganar 14 y hasta 21 dólares por cada dólar invertido; o la simple constatación del indicador GINI sobre ingresos al mostrar que la diferencia de ingresos más bajos respecto a más altos en Perú pasó de 1 a 14, a 1 a 34. (mostrando que el que más gana lo hace 34 veces más que el que menos gana); quiere decir, que la realidad objetiva, la que no depende del discurso o del cargo, muestra en períodos cifras de crecimiento, sobre la base de la relación esencial entre trabajo y capital que se incrementa a la par del mayor crecimiento del ingreso y del empleo, resultando así, históricamente, en los últimos 50 años una mayor agudización y precarización de las condiciones del trabajo para su reposición y su desarrollo, por su creciente desvalorización.
Dice Bustamante Canny “Para que un país crezca y se genere riqueza, es indispensable atraer inversión privada”, y él sabe que el “crecimiento” (cuya esencia es la relación capital – trabajo) tiene el componente principal de capital invertido demandando uso de mano de obra calificada o no para producir bienes y servicios; y conoce que ese crecimiento sólo se produce si en la relación trabajo-capital, ‘asociación tan poderosa como la ley de la gravedad’ el grado de explotación del trabajo por el capital es tal que permite no sólo recuperar el anticipo de capital sino permite obtener ganancias y acumularlas y sabe también que el “crecimiento de los ingresos” (rentas, beneficios, intereses, utilidades, dividendos, o el nombre que tenga las formas de plusvalía que se apropia el capitalista, así como el salario de los trabajadores con el nombre de sueldo, salario, destajo, ‘sobrecosto laboral’, emolumento, etc.), ambos, dependen directamente de la realización en el mercado los precios de producción de los bienes y servicios, esto es, de la ganancia del capitalista.
2.- LA DESVALORIZACIÓN DE LA FUERZA DE TRABAJO SOSTIENE EL CRECIMIENTO DEL CAPITAL
Dicho didáctica y matemáticamente, si en un crecimiento de 10 la diferencia antagónica entre capital y trabajo es de 1, con un crecimiento de 100 la diferencia aumenta por lo menos a 10. Objetará entonces: “pero ahora los trabajadores tienen autos, motocicletas con las que van al trabajo, van a los supermercados, cines y conciertos, sus hijos estudian en colegios y universidades privadas, usan tarjetas de crédito y equipos informáticos y telefonía celular y son libres hasta de consumir dr**as gracias al liberalismo y neoliberalismo”; quienes así vociferan ocultan, no entienden, niegan o desconocen que lo que les posibilita a los pobladores realizar esos gastos es la intensificación de la jornada laboral con más horas de trabajo para obtener salarios cada vez más reducidos, es el endeudamiento de los trabajadores, las familias y las personas con crédito usurario al que los somete el sistema financiero, el crédito personal y crédito de consumo sostenidos en la bancarización de las transacciones y en el carrusel de ‘más deudas para pagar deudas’.
3.- SEGURIDAD JURÍDICA Y PROSPERIDAD
Bustamante Canny como Presidente de la CONFIEP afirma: “Si no hay seguridad jurídica y estabilidad política quedaremos atrapados en la mediocridad” “sin seguridad jurídica los inversionistas no vendrán”, a nombre del capital, en otras palabras está diciendo que para la “libertad” que tanto pregonan y la seguridad jurídica que gozan no bastan los artículos como el 60 de la Constitución sobre el rol subsidiario del Estado; el artículo 62 sobre contratos ley de estabilidad tributaria, el artículo 63 sobre la igualdad del trato a las empresas nacionales y extranjera; ni el artículo 66 por el cual se da en propiedad las riquezas naturales al capital, no le basta tampoco el Artículo 78°. Que ordena: (…) “No puede aprobarse el presupuesto sin partida destinada al servicio de la deuda pública.
Cientos de años de creciente inversión de capital en el Perú, extranjero principalmente, con todas las garantías jurídicas, políticas y militares, un crecimiento 7 veces o más del Producto Bruto Interno (PBI), decenas de gobernantes, Congresos y partidos políticos de la gran burguesía y de los terratenientes capitalistas, asistencialismo y control de poblaciones han dado en sus propias estadísticas más saqueo de las riquezas naturales de la nación, más pobres, más hambre, miseria, atraso, etc. porque desde el poder del Estado así lo mantienen los “dueños del Perú.
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