14/11/2020
Lo que debiera ser una transición democrática se ha convertido en una transición autoritaria, cuyo objetivo sea probablemente establecer un Régimen Autoritario que terminará socavando nuestra precaria democracia. ¿Quiénes la impulsan? Un conjunto de acusados e investigados penalmente que utilizan el eslogan de “lucha contra la corrupción” por un sinfín de interés particulares, a los cuales se han sumado “los viejos lesbianos” de la Coordinadora Republicana, es decir, viejitos radicales de la Derecha ultra conservadora vinculados al aprismo y fujimorismo.
1.- La conformación de un gabinete que tiene problemas de legitimidad democrática y alejada de la realidad, tal como se muestran en sus expresiones.
2.- El intento de control del canal del Estado con una clara intención de censurar y manipular la información y convertirla en “parlanchín” del régimen.
3.- El pedido de la Ministra de Justicia para que Daniel Soria, procurador general de la república, renuncie al cargo y de esa manera cambiar la estrategia en el caso del proceso competencial ante el Tribunal Constitucional e inclinar la balanza a favor de quienes capturaron el gobierno.
4.- Una intención de relajar los controles de la minería informal, proponiendo modificar la Ley del Sistema Nacional de Evaluación de Impacto Ambiental con el fin de ejecutar proyectos sin contar con certificación ambiental.
5.- La brutalidad policial, policías de civil amedrentando a la población con claro desprecio a la vida y los derechos fundamentales de la persona, como es el derecho a la protesta.
Basta ver esos hechos para entender que un régimen autoritario se aproxima en nuestro país. Y si los “viejitos lesbianos” quieren gobernar, que compitan y no comploten.