El centenario pueblo de Tamarindo tiene no solo un valioso pasado histórico sino transmite variadas leyendas y creencias, contadas por sus antiguos pobladores de generación en generación como la de los brujos que aparecían por las noches en forma de animales espantando a las personas, allá por las décadas de los 50, 60, 70 y 80, en un pueblo que vivía a oscuras, o la de los arrieros que pasaban po
r la antigua carretera Panamericana rumbo a Talara y que descansaban en un frondoso árbol de tamarindo. O la historia de Santo Papita –una imagen de San Pedro muy milagrosa- con muchos devotos hasta la actualidad, que fue encontrada por un campesino luego de una creciente del río Chira; entre ellas muchas historias más. Tamarindo tiene 90 años de creación política, está ubicado a la margen derecha del río Chira y pertenece a la Provincia de Paita. Para llegar a él se sigue la carretera Panamericana en la ruta Sullana – Talara, a 30 minutos de Sullana; en el distrito de Ignacio Escudero está el desvío que indica: Tamarindo o Talara, siguiendo hacia la izquierda, bastan 10 minutos en auto para llegar a destino. Sus moradores
Los tamarindeños que habitan actualmente el distrito son personas de empuje y trabajo y luchan por sacar adelante a su pueblo, resalto el valioso trabajo que realizan. La mayoría se dedica a la agricultura, sembrando arroz, frutas, maíz, algodón, cebollas, plátano, etc. Otros muchos, trabajan en la crianza de ganado caprino y vacuno, cuya carne se comercializa en el distrito o se vende a mayoristas de distintas ciudades, también se puede consumir leche fresca y deliciosos quesos. Asimismo se fabrican las esteras de carrizo que sirven para construir viviendas rústicas. Cuenta actualmente con servicios de salud, educación, electricidad, agua y desagüe. Una vistosa plaza de armas es el lugar obligado de paseo para los tanmarindeños; en décadas pasadas, ancestrales faroles iluminaban esta plaza cada noche. Las fechas para visitar Tamarindo -que no se puede perder cualquier turista- son el segundo fin de semana de agosto: en esta fecha se celebra la Fiesta Patronal de Santo Domingo de Guzmán, una colorida fiesta llena de religiosidad popular que empieza con un elegante baile social, la noche del sábado, al que acuden los moradores y familiares residentes en distintos lugares del país. Los demás días, el fervor y la solemnidad los marca la tradicional procesión de Santo Domingo. Otra de las celebraciones de este distrito son los carnavales en La Libertad, realizados durante el fin de semana anterior al miércoles de ceniza. En esta fecha se tumban las tradicionales yunzas luego de cinco días de fiesta, disfraces, jolgorio y mucho más. También están las tradicionales velaciones (1 y 2 de noviembre) es otra de las fiestas que reúne a las personas con sus familiares que llegan a coronar a sus ancestros difuntos en el famoso y antiguo cementerio de Tamarindo, uno de los más visitados de la provincia. Cachemas encebolladas y seco de res
Hay muchos otros aspectos típicos y característicos del distrito de Tamarindo. Por ejemplo, no hay que dejar de saborear los ricos platos preparados en las picanterías de Sechurita o La Libertad, anexos de Tamarindo. En estos coloridos lugares se preparan deliciosos platos: cachemas encebolladas, seco de res y de cabrito, cebiches, sudados, carne aliñada, tamales verdes, entre otros, acompañados de la rica chicha en poto. Un relato sobre el nombre del distrito
En épocas pasadas para comunicarse y comercializar productos, entre Sullana y Maleas (hoy Talara), existían arrieros que utilizaban las llamadas piaras (acémilas, especiales para cargar) para trasladarse y pasaban por este camino. En éste existía en aquel entonces un tamarindo robusto, frondoso y acogedor para que cualquier viajero o comerciante tomase un descanso bajo su sombra. Era el lugar de descanso de muchos viajeros y, para otros, su punto de referencia para encontrarse y comercializar. Transcurrieron los años, el nombre se fue haciendo más famoso y se transmitía de boca en boca: "nos encontramos en el tamarindo" o "en el tamarindo paramos" “bajo en el tamarindo o déjeme en el tamarindo”. Posteriormente, fue construida por esta ruta, la antigua Panamericana que unía a los pueblos con las provincias de Sullana y Talara. Muchos comerciantes construyeron sus casitas con paredes de carrizo empastadas con barro y techo de totora, algunos de ellos abrieron también restaurantes. Pocos años después el lugar se convirtió en un populoso caserío "Tamarindo", que pertenecía al distrito de Amotape. Luego de muchos años de esfuerzo de sus moradores y con el apoyo de las autoridades departamentales, Tamarindo fue elevado a la categoría de distrito, el 28 de agosto de 1920. Y el 20 de octubre de 1945 fue reconocida oficialmente la comunidad campesina de Tamarindo dejando de pertenecer al Distrito de Amotape.