Hace algo más de 50 años, un hombre visionario, amante de la naturaleza, el Señor Don Elías Fernandini Clotet, veía con satisfacción como crecía la concurrencia a la playa llamada ahora, Santa María del Mar. Al ver ello y sobre todo por la belleza del lugar, se abocó entre 1953 y 1958 a la construcción de un balneario, lo cual hizo con su propio esfuerzo. Con el concurso de una prestigiosa compañí
a, se hizo una moderna urbanización, con pistas, parques y áreas residenciales, todo frente a la belleza de dos playas llamadas la Playuela, lo que conocemos hoy como Playa Grande y Embajadores. La cercanía a Lima, la amistad que se iba formando entre los concurrentes y sus familias, el espíritu gregario del grupo, y otras obvias razones, los llevó a establecer un lugar de reuniones, el que pronto se convirtió en el Club de Natación y Deportes Náuticos "Esmeralda".