07/01/2024
Quiero enviar un caluroso saludo a mis amigos y correligionarios, junto con mis deseos que este año 2024 marque una nueva etapa en nuestras vidas y en nuestro querido partido Acción Popular.
Al mismo tiempo, comparto con ustedes algunas reflexiones sobre lo que creo se debe hacer en AP, con miras al futuro. En este momento sería un error pensar o concentrarnos en las próximas elecciones municipales, regionales y generales, que se llevarán a cabo en 2026.
En primer lugar, deberíamos hacer un examen, un análisis de la situación actual de AP. Necesitamos hacer el diagnóstico, saber objetivamente en qué estamos mal, ¿qué es lo que se dejó de hacer, qué cosas se hicieron mal? Y no es con el afán de encontrar culpables, de ellos deben encargarse las respectivas autoridades partidarias y la militancia en general.
No cabe la menor duda que Acción Popular, debe ser reorganizado, reestructurado, hay que hacer una reingeniería en AP, para tal efecto es necesario que se convoque a miembros del partido de probada identificación y larga militancia, de personas que hayan hecho trabajo partidario, que se hayan desempeñado al menos como dirigentes de sus propias bases, quien quiera acudir a esta convocatoria debería contar con el apoyo y respaldo de su propia base, para conformar un Consejo Consultivo Permanente, que proponga las modificaciones que se deben hacer al estatuto partidario y elabore el código de ética del partido, que proponga a los candidatos para el Tribunal Nacional de Disciplina, para el Comité Nacional Electoral y otras autoridades. Si bien es cierto que el Secretario Nacional tiene algunas prerrogativas, es necesario mostrar esta apertura, debemos sumar esfuerzos para no caer en sectarismos o en mediocridad.
Será además muy importante entablar convenios o acuerdos con universidades o centros de estudios especializados para saber su apreciación sobre AP y hacernos saber lo que los peruanos esperan de AP. Particularmente he sostenido conversaciones de alumnos de maestrías de la PUCP y hay real interés por conocer y analizar el tema de partidos políticos y en especial de AP, ya que existe un reconocimiento, una idea de lo que fue y debe ser AP, esto puede implicar dos cosas: una primera, es que los peruanos tienen a AP en un sitial preferente, nos reconocen como el partido democrático por excelencia, el de la honestidad, gracias a Fernando Belaúnde sobre todo, y en segundo término, las expresiones de rechazo, podrían ser tomadas como de reclamo por lo mal que nos ven, si bien es cierto, hemos estado en las portadas de los medios de comunicación, no ha sido precisamente para halagarnos o darnos reconocimientos, sino, todo lo contrario… con o sin razón.
No estamos buscando que nos digan qué hacer, no estamos buscando re definirnos, no estamos negando ser de derecha para parecer ser de izquierda o al revés, no somos ni de izquierda ni de derecha, hay que decirlo claramente, nosotros tenemos nuestra inspiración en el Perú, rescatamos las posiciones liberales y democráticas, las posiciones de igualdad y derechos, sobre la obligación y responsabilidad del Estado para atender y lograr que todos en el Perú tengan una buena educación, buena atención de salud, vías de comunicación, y ahora se suma a estas básicas responsabilidades, el tema de la seguridad ante el incremento de la violencia y delincuencia, en suma, debemos buscar la solución a los tópicos mencionados, se puede trazar la acción que debemos seguir para alcanzar la soñada sociedad de bienestar.
En esa búsqueda de respuestas y soluciones, son bienvenidos los diversos puntos de vista respecto de la problemática nacional, pero siempre deben estar bajo el común denominador que representa nuestra ideología, de diferentes matices, pero, solo con el Perú como doctrina. Para esto hay que estar dispuestos a ceder espacios, a dejar justas aspiraciones personales. Repito, debemos dejar de pensar en las próximas elecciones, por lo menos hasta echar a andar una maquinaria bien estructurada, si queremos un partido fuerte, debemos trabajar internamente, con decisión y con mucha dedicación, esto lo haremos los que somos militantes de siempre, por convicción y animados por una vocación de servicio, puede ser un arduo trabajo pero no difícil, eso sí, es necesario identificar y cerrar las puertas a quienes solo aparecen para conseguir nominaciones o candidaturas.
Este trabajo a puertas cerradas, se verá reflejado en el muy corto plazo. Debemos contar con un gran equipo de imagen y comunicaciones, en este campo será vital la participación de nuestros jóvenes técnicos y profesionales en la materia. Recuperar la buena imagen es crucial para nuestra subsistencia y para volver a ser el gran partido del Perú.
Esperemos que nuestras autoridades, recientemente inscritas y reconocidas por el JNE, y a quienes debemos dar todo el apoyo, sepan conducir esta transición.
Fernando Aguilar