La biblia dice que Cristo vino al mundo a morir por los pecadores, eso indica que la prioridad del cielo y de Jesús es la predicación del evangelio a toda criatura. Si nosotros somos creyentes debemos entender que estamos haciendo la voluntad de Dios, que estamos cooperando con la comisión e Marcos 16:15. Ejército del reino es un grupo de creyentes que tiene como finalidad anunciar el evangelio en
distintos lugares para que las personas quienes la escuchan sean salvos al realizar la confesión de fe, este grupo se basa en el gran mandato de nuestro Señor Jesucristo antes de partir al cielo el cual es:
“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”
Aquí nace la vocación evangelizadora de la Iglesia. Pero no constituye ninguna sorpresa. De esto nos estuvo hablando de una u otra forma todo el tiempo. No se enciende una luz para esconderla; la fe debe traducirse en obras; de ella deben hablar tus actos…Jesús nos ha revelado una Buena Nueva, nos ha dado la mejor noticia que alguien podría habernos dado y nos darán jamás. No podemos guardárnosla para nosotros. Id por todo el mundo
El que acoge la Buena Nueva, acoge implícitamente la orden de propagarla. Es que no puede ser de otro modo. Figurémonos que estamos en un barco que se está hundiendo y que en él se encuentran nuestros padres, hijos, familiares y amigos. Viene alguien y nos dice: No temas, yo te mostraré el camino que te ha de salvar a ti y a los tuyos. ¿Qué dirías? ¿No, no, sálvame a mí nomás, que los demás se hundan? Solo si fueras un trastornado, un enajenado, actuarías así. Lo normal, lo que todos esperaríamos, conociendo como lo hacemos a la humanidad, sería inmediatamente pasar la voz a tus seres queridos, a los más cercanos, para que ellos se salven primero y por si no hubiera espacio para todos. La diferencia con Jesús, que sigue la Voluntad de nuestro Padre, Dios, es que, precisamente por ser Pare de todos, quiere salvarnos a todos, a condición que seamos nosotros mismos los que queramos salvarnos. Él no nos va a obligar. No hará un acto de prestidigitación para elevar el barco por el espacio, para que todos los que están en Él se salven. Pero si dará oportunidad a todos, a través de nosotros mismos, para que se enteren y tenga la posibilidad de salvarse también, como nosotros. Es decir que, quienes le hemos oído, quienes conocemos el camino, tenemos el deber de hacerlo conocer a los demás, sin importar que sean nuestros familiares o amigos, porque Dios Padre quiere que todos se salven. Por eso la orden de Jesús es precisa: Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará. Jesús, como tantas veces antes, nos dice lo que debemos hacer. ¡Es un mandato!. Es un mandato para todos, que ha llegado a nosotros por las Escrituras y porque los que estuvieron allí han cumplido con este deber de transmitirlo. Nosotros tenemos la posta. El barco se está hundiendo. Hay muchos que ya están corriendo hacia la salida indicada por el Señor… ¿Tu, qué harás? Al final, es tu decisión. De ti depende. Solo recuerda que es posible que estés en el octavo sótano o compartimiento del barco y si finalmente decides hacer caso a la voz del Salvador y no te pones en acción, podría ser tarde, podrías no alcanzar la salida… Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. Esta es nuestra misión: ¡Evangelizar! Palabra que a veces repetimos sin ningún contenido real. Pues se trata de salvar a la humanidad; a todos, porque todos somos hijos de un mismo Padre, un Padre que es Dios y que nos ama tanto que nos quiere a su lado, pero no por la fuerza, sino por nuestra propia voluntad. Pero entonces… ¿Por qué nos manda? ¿Por qué nos ordena? Porque Él, en su inmensa sabiduría, sabe lo que nos conviene y si no nos lo transmite con energía, no le hacemos caso. Imagínense que tuvo que enviar a su propio Hijo para mostrarnos el Camino y pese a que Él cumplió la voluntad del Padre hasta el extremo de morir por nosotros en la cruz, muchos todavía no le hacemos caso. Por eso nos manda. Por eso nos ordena, como lo haría cualquier padre con sus hijos, más aun viendo que no le hacen caso, que se descarrían… Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación. Pues ya sabemos lo que tenemos que hacer. Lo tomamos o lo dejamos. Es nuestra decisión.
¿QUE SOMOS? Somos un grupo de cristianos que tienen como finalidad anunciar el evangelio en distintos lugares para que las personas quienes la escuchan sean salvos al realizar la confesión de fe, este grupo se basa en el gran mandato de nuestro Señor Jesucristo antes de partir al cielo el cual es:
“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”
Este mundo está enfermo tanto física como espiritualmente y nosotros seremos la ambulancia quien les brinda los primeros auxilios, los bomberos quienes los rescataran de las llamas para luego ser llevados al hospital que es la iglesia y de esta manera sean sanados totalmente. Es necesario trabajar en equipo, los evangelizadores lanzan el salvavidas a los que se están ahogando y la iglesia es el bote que los lleva a la orilla, los limpia, los sana y les enseña a salvar a otras personas. La visión G12 a la cual pertenecemos es excelente, pues obedece al mandato de Jesús “Por tanto id y haced discípulos a todas las naciones”…Mateo 28:19 y conforme a esto lo hemos hecho, de la misma manera en que los discípulos de Jesús lo hicieron, sin embargo como le fue revelado a Pablo, es momento de incrementar el radio de alcance no en espacio porque actualmente tenemos células en distintos distritos como en la antigüedad habían judíos en distintas naciones, sino en almas pues hasta ahora solo beneficiamos con el mensaje de salvación a familiares, amigos o conocidos, pero y que de toda esa gente que no conocemos? Ellos también necesitan con urgencia recibir este mensaje; nuestra misión debe ser salvar al perdido y el perdido son tanto los que conocemos como los que no. Debemos compartir la medicina de la vida con todos los que la necesitan.