Son 7 cascadas las que conforman la Catarata Derrepente, la caída principal tiene una altura de 35 metros, sus aguas son frías y cristalinas, nacen en las alturas de Chalpón, en su trayecto es alimentado por varios riachuelos. Se encuentra ubicada en la región natural Rupa Rupa (Selva Alta) a 867 m.s.n.m., su clima es cálido húmedo, con fuertes precipitaciones en los meses de noviembre a marzo. So
n 7 cascadas las que conforman la Catarata Derrepente, la caída principal tiene una altura de 35 metros, sus aguas son frías y cristalinas, nacen en las alturas de Chalpón, en su trayecto es alimentado por varios riachuelos que son productos de las lluvias y humedales de los bosques, finalmente estas aguas discurren en el rio Huallaga, afluente del río Marañón, cuenca superior del río Amazonas. El lugar está rodeado de farallones y bosques de árboles predominantemente maderables, donde habitan una diversidad de aves como loros y gallitos de las rocas, quienes pueden ser avistados en las primeras horas de la mañana y a partir de las 5:00 p.m.; mariposas, insectos, etc. La catarata Derrepente es extremadamente exigente, tanto que para llegar a sus dominios se debe emprender una caminata de 4 km de recorrido desde el pueblo de Cayumba por la ribera del río Derrepente, pasar por playas de arena fina, por rumas de piedras, por frondosa vegetación y se tiene que cruzar ocho veces río. Por momentos el paisaje se torna críptico, se encasillan las montañas y los árboles envejecen a su libre albedrío, se escuchan los cantos de muchas aves, y especialmente del gallito de las rocas en su cortejo habitual. Si llega a la catarata Derrepente con la luminosidad del sol, es posible que observe si no es uno a varios arcoíris a su alrededor. El lugar es sorprendente, único, especial y mágico. Son siete cascadas que bajan bañando las paredes y formando espléndidas cortinas de lluvias. Su nombre se debe a la casualidad y a las ocurrencias repentinas, se dice que derrepente llueve, derrepente crece el río, derrepente sale el sol, derrepente se escuchan voces como si una multitud acompañara el recorrido.