23/08/2026
MAPRESA:
Industria, trabajo y vida cotidiana en Naranjillo.
En la década de 1960 se instaló en Naranjillo, cerca de Tingo María, Madera Prensada S.A. —MAPRESA—, una de las experiencias industriales más importantes del Alto Huallaga vinculadas al aprovechamiento de la madera. Nuestro archivo fotográfico ya registra la planta hacia mediados de esa década.
MAPRESA se dedicó principalmente a la fabricación de tableros de madera prensada o aglomerada. Una fuente técnica que recoge información del Ministerio de Industria y Comercio señala que la producción peruana de tableros de partículas se inició en 1964 con la planta de MAPRESA en Tingo María, con una producción inicial de alrededor de 12 600 m³ anuales. Para sus mezclas llegó a emplear más de treinta especies de madera de la zona.
Pero MAPRESA fue más que una fábrica. Alrededor de ella se formó una verdadera comunidad de trabajadores y familias. Fotografías conservadas de aquellos años muestran que el complejo contaba también con campo deportivo —donde en julio de 1967 llegó a fotografiarse uno de los primeros equipos de la Universidad Agraria de la Selva— y una piscina, como la imagen fechada en mayo de 1968 que hoy compartimos.
La importancia de la fábrica fue tal que el sector terminó adoptando su nombre: Mapresa.
Una memoria local señala que muchos de los primeros pobladores de esa comunidad fueron precisamente trabajadores de la empresa. Con el paso de los años, MAPRESA paralizó sus operaciones y, tras su quiebra, sus activos pasaron a una cooperativa formada por los propios trabajadores, que tampoco logró mantenerse indefinidamente.
Hoy, el nombre Mapresa permanece en la geografía y en la memoria de Tingo María, recordándonos una etapa en la que la industria maderera, el trabajo y la vida familiar crecieron juntos alrededor de una fábrica.
Foto: Puerta de ingreso, mayo de 1968.
Foto autorizada por Geert Pickert Ehlers , Vancouver.