20/06/2026
Esta es una de mis partes preferidas de la Biblia.
Primero, porque muestra que Jesús, incluso en medio del dolor, eligió confiar y alinear su voluntad con el propósito de Dios: «No se cumpla mi voluntad, sino la tuya».
Segundo, porque nos recuerda que Dios no nos abandona en los momentos más difíciles. En medio de su angustia, un ángel del cielo acompañó a Jesús y lo fortaleció.
Y tercero, porque el amor de Dios es infinito. Cada vez que algo se vuelve difícil, vuelvo a Él. Cada vez que pierdo el rumbo, vuelvo a Él. Porque en su presencia encuentro consuelo, fortaleza y dirección.
Cuando no sepas cómo seguir, ora. Cuando sientas que no puedes más, vuelve a Dios. Él no te deja sola.
Lucas 22:39-46