11/11/2025
No hace ruido. No busca atención. Pero cada día… salva vidas.
La libélula puede devorar hasta 100 mosquitos diarios, muchos de ellos transmisores de enfermedades como el dengue y el zika.
No usa veneno. No contamina. Solo vuela… y equilibra. Su visión cubre casi todo el horizonte. Sus alas se mueven en cualquier dirección. Su precisión al cazar está entre las más altas del planeta.
Pero cada año, miles mueren por miedo o malentendidos. No pican. No muerden. No hacen daño. Si ves una, déjala volar. Es una aliada silenciosa contra las plagas. Una protectora natural del ambiente.
Mientras tú duermes, ella mantiene el equilibrio del mundo.
DOI: 10.1111/1365-2656.13965