18/10/2026
🙏 CUANDO TODO PARECE IMPOSIBLE, ¡DIOS SIGUE OBRANDO!
“Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”
📖 Proverbios 3:5-6
En este domingo quiero compartir una reflexión que nace de mi fe, de mis experiencias de vida y de las muchas ocasiones en que he tenido que recordar que mi confianza no puede depender de lo que ven mis ojos, sino de lo que creo en mi corazón.
En la vida enfrentamos momentos en los que las cosas no salen como esperamos. Hay puertas que se cierran, decisiones que nos duelen, obstáculos que parecen imposibles de superar y situaciones en las que, humanamente hablando, no vemos una salida.
Pero he aprendido algo: que yo no vea una solución no significa que Dios haya dejado de obrar.
Durante mi trayectoria personal, en mis funciones como policía y ahora en el servicio público, he vivido momentos de grandes responsabilidades, luchas, incertidumbres y decisiones difíciles. Y si algo he aprendido es que no siempre podemos controlar las circunstancias, pero sí podemos decidir en quién depositamos nuestra confianza.
A veces queremos que Dios actúe de inmediato, que nos muestre el camino completo y que nos explique por qué estamos atravesando determinada prueba. Sin embargo, la fe nos enseña a caminar aun cuando no tenemos todas las respuestas.
Recordemos a Abraham, quien confió en la promesa de Dios aun cuando las circunstancias parecían contradecirla. Recordemos a José, quien pasó por la traición, la injusticia y la prisión antes de ver cómo Dios utilizaba su historia para un propósito mayor. Y recordemos a Job, quien, en medio de pérdidas y sufrimientos profundos, continuó enfrentando su prueba sin renunciar a su relación con Dios.
También nos dice Isaías 40:31 que los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas. No significa que nunca sentiremos cansancio, tristeza o preocupación; significa que podemos encontrar en Dios la fortaleza para levantarnos y continuar.
¡Hermano, hermana, no permitas que lo que estás viendo hoy te haga perder la esperanza en lo que Dios todavía puede hacer mañana!
Quizás no ha llegado la respuesta que esperabas. Quizás llevas tiempo orando por tu familia, por tu salud, por tu trabajo o por una situación que te roba la paz. No confundas el silencio con el abandono ni la espera con la ausencia de Dios.
Y hoy quiero dirigirme también a ti que todavía no conoces a Dios o que, por las heridas de la vida, te has alejado de Él.
No tienes que tenerlo todo resuelto para acercarte al Señor. No tienes que ser perfecto ni esconder tus luchas. Acércate tal como eres. Jesús nos recuerda en Apocalipsis 3:20 que Él está a la puerta y llama. ¡Ábrele la puerta de tu corazón! Permítele entrar, transformar tu vida, sanar tus heridas y caminar contigo.
A mis hermanos en la fe, les digo: sigamos orando, confiando y extendiendo nuestras manos al que necesita una palabra de aliento. Que nuestra fe no se limite a lo que decimos, sino que se refleje en cómo vivimos, cómo perdonamos y cómo tratamos a los demás.
Este domingo, recuerda: Dios no necesita que las circunstancias sean favorables para demostrar su poder. Lo que hoy parece un obstáculo puede convertirse mañana en un testimonio de su fidelidad.
Que el Señor bendiga tu hogar, fortalezca tu fe y te conceda sabiduría para enfrentar cada desafío.
¡No te rindas! ¡Sigue creyendo, sigue orando y sigue caminando!
Porque, aunque tus ojos todavía no vean la respuesta, puedes continuar confiando en el Dios que nunca deja de obrar.
🙏 ¡Feliz domingo! Que Dios bendiga a Puerto Rico y a cada familia de nuestra isla.