03/09/2026
UNIÓN DE EMPLEADOS DE LA CFSE: “RECHAZAMOS QUE SE PRETENDA PRESENTAR A LOS TRABAJADORES COMO PARTE DEL PROBLEMA”
Rechazamos categóricamente las expresiones del analista político Peter Müller mediante las cuales pretende presentar a nuestra Unión y a los trabajadores de la Corporación del Fondo del Seguro del Estado (CFSE) como parte del problema, mientras omite elementos fundamentales de esta controversia.
Primero, cuestionamos desde qué posición Müller emite estas expresiones. Si mantiene una relación contractual, profesional o económica con la CFSE, tiene la obligación de divulgarla al momento de emitir una opinión pública en defensa de actuaciones de la administración y en contra de los reclamos de nuestra matrícula.
De confirmarse esa relación contractual, estamos ante un evidente cuestionamiento sobre la independencia desde la cual se realiza ese análisis. No se puede pretender ser juez y parte. En buen puertorriqueño, eso sería poner “al cabro a velar las lechugas”.
También rechazamos que se pretenda responsabilizar a nuestra Unión por las más de 700 plazas vacantes que existen en la CFSE.
Nuestro Convenio Colectivo establece claramente los procedimientos que deben seguirse para cubrir las plazas dentro de la unidad apropiada. Esas plazas representan oportunidades de ascenso para nuestros trabajadores y la administración tiene la obligación de respetar primero ese proceso.
Una vez se determina, conforme al procedimiento establecido, que no existen empleados que cualifiquen para determinadas posiciones, entonces corresponde que la administración y la Unión trabajemos una estipulación que permita abrir esas plazas a candidatos externos.
Lo que no vamos a aceptar es que se utilice la existencia de plazas vacantes como excusa para violentar el Convenio Colectivo.
Cuestionamos, además, las expresiones de la administradora sobre la posibilidad de lanzar plazas a la calle como si pudiera hacerlo unilateralmente.
No vamos a permitir que bajo el argumento de atender una necesidad operacional se menoscaben derechos adquiridos y negociados colectivamente.
Igualmente, rechazamos cualquier intento de restarle legitimidad al voto de huelga aprobado por nuestra matrícula. Nuestro voto de huelga es legítimo. Se llevó a cabo conforme a nuestros procedimientos y constituye una herramienta legítima de los trabajadores cuando entienden que sus reclamos no están siendo atendidos.
Una huelga no es el primer recurso de una Unión responsable. Es una herramienta que surge cuando los trabajadores se cansan de esperar, de reclamar y de ver cómo asuntos fundamentales continúan sin resolverse.
Sobre el Plan de Clasificación y Retribución, conocemos perfectamente que se encuentra ante la consideración de la Junta de Supervisión Fiscal. Pero que esté ante la Junta no significa que la administración pueda lavarse las manos. Le corresponde defenderlo, impulsarlo, darle seguimiento y demostrarles a nuestros trabajadores qué gestiones concretas está realizando para lograr su aprobación e implantación.
También resulta conveniente hablar ahora de los uniformes como un asunto que se está resolviendo, cuando nuestros trabajadores llevan años esperando por obligaciones que les corresponden.
Por eso cuestionamos la narrativa de Müller. No aceptamos que se seleccione una parte de los hechos para presentar a nuestra Unión como intransigente mientras se minimizan o se omiten los incumplimientos y las preocupaciones legítimas de nuestros trabajadores.
Nosotros no somos enemigos de la CFSE. Todo lo contrario. Nuestros unionados son quienes diariamente mantienen funcionando esta Corporación y ofrecen servicios al pueblo de Puerto Rico, aun enfrentando falta de personal, sobrecarga de trabajo y asuntos laborales pendientes.
Estamos disponibles para dialogar y alcanzar acuerdos, pero diálogo no significa renunciar a nuestros derechos.
Defenderemos nuestro Convenio Colectivo, nuestras plazas, nuestros ascensos y cada derecho adquirido por nuestros trabajadores.
Y si Peter Müller quiere cuestionar públicamente la legitimidad de nuestros reclamos, nosotros también tenemos derecho a cuestionar públicamente cuáles son sus vínculos con la CFSE y desde qué posición habla.
No aceptamos que se nos presente como parte del problema por defender los derechos de nuestros trabajadores. Esa es precisamente nuestra responsabilidad como Unión y la vamos a ejercer.