08/07/2016
¿Por qué soy Popular?
I- Por mi gente, porque este partido debe sus primeras lealtades a la gente de carne y hueso que lucha por superarse y darle un futuro de dignidad y oportunidades a sus hijos. Porque junto a Don Luis Muñoz Marín ve a Puerto Rico a través de la Patria Pueblo.
II- Por la igualdad del voto, porque es el partido que lucha por la limpieza del voto. Porque cree que en la vida y en la urna los seres humanos son iguales y que valen por lo que son y no por lo que tienen. Porque cree en la democracia cuando pierde y cuando gana.
III- Por ser la mano amiga del necesitado viendo al gobierno como instrumento de abrir caminos de oportunidades para todos los seres humanos, pues el gobierno multiplica las capacidades individuales de hacer justicia a la esperanza de nuestra gente.
IV- Por ser el partido que ve el status político como un medio para servirle a la calidad de vida de nuestra gente y no un fin en si mismo.
V- Porque cree en una épica de paz , de construir y no de violencia.
VI- Porque sabe ser puertorriqueño primero y sabe distinguir entre ser ciudadano americano y cumplir lealmente con sus deberes y sentirse boricua y no querer ser minoría de nadie pudiendo ser mayoría en nuestra tierra.
VII- Porque cree en una cultura de trabajo y entiende que este dignifica y porque desea que nadie tenga que emigrar de su pueblo para obtener taller con que edificar su hogar.
VIII- Porque sabe distinguir entre buen gobierno y buen partido, porque creó una cultura de servicio público donde hay espacio para aportar juzgando a la gente por su talento y capacidad y no por otras consideraciones, donde se viene al gobierno a servir y a no servirse.
IX- Porque es el partido que nos une como pueblo y tiene principios, es el que nos permite compartir al de las parcelas con el de la urbanización, al del residencial con el del condominio, al de San Juan con el del barrio de tierra adentro, y sentirnos uno en la lucha y en la misión de forjar futuros por causas más allá de las nuestras.
X- Porque se siente orgulloso de ser puertorriqueño, y no se entiende ni menos ni más que nadie en esta tierra, porque sabe a quien aplaudir en las Olimpiadas y porque ve en cada empleo digno, en cada estudiante que se supera, en cada casa propiedad de un matrimonio joven, el triunfo de su bandera, de la bandera de su gente que crece con su cultura y con justicia, cumpliendo así con los deberes de su conciencia.
Héctor Luis Acevedo