13/08/2025
Expresamos nuestro enérgico repudio ante el intento de criminalización del arte, la cultura y la libre organización comunitaria, evidenciado en el proceso judicial contra Juan Sebastián Coronel, encargado del histórico Centro Cultural La Chispa.
En un contexto de múltiples crisis que afectan a la sociedad paraguaya, resulta alarmante que el aparato estatal dedique recursos y esfuerzos a acallar espacios culturales en vez de resolver los problemas urgentes de la población. La acusación de “contaminación de aire y ruidos dañinos” —por la que la Fiscalía pide hasta cuatro años de cárcel— es desproporcionada, arbitraria y constituye una peligrosa señal de deriva autoritaria.
La Chispa ha sido, durante años, un punto de encuentro para expresiones artísticas, debates y actividades comunitarias. Según el propio Coronel, nunca fue sancionada por la Municipalidad de Asunción, realizando más de 50 actividades anuales, donde cada grupo artístico llevaba su propio equipo de sonido y sonidistas. Este ataque se enmarca en un patrón más amplio de censura cultural, como ya vimos recientemente en la presentacion de un libro de poemas por parte del Ministerio de Cultura.
Advertimos que estas acciones no son hechos aislados: forman parte de un clima de intolerancia y represión contra quienes promueven la diversidad cultural, el pensamiento crítico y el derecho a la ciudad. Criminalizar la cultura es criminalizar la democracia.
Exigimos:
1. El cese inmediato de la persecución judicial contra Juan Sebastián Coronel y el Centro Cultural La Chispa.
2. Respeto irrestricto a la libertad de expresión, creación y asociación.
3. Que las instituciones del Estado garanticen, en vez de obstaculizar, el desarrollo de espacios culturales independientes.
La cultura no se silencia, se defiende!