11/01/2017
EUSEBIO AYALA: OTROS ASPECTOS DE LA VIDA DEL ESTADISTA
El Dr. Eusebio Ayala, abogado de gran prestigio y políglota. Además del castellano y el guaraní, idiomas que dominaba, hablaba fluidamente el francés, siendo el primer paraguayo en dar una conferencia en perfecto francés ante la Asociación de Derecho Internacional de París sobre "Le principe de l’uti possidetis et le règlement des questions territoriales en Amérique", publicada en la “Revue de Droit International; así como el inglés, habiendo servido en la Legación Paraguaya en Londres como Secretario. Por sus altas aptitudes fue contratado desde joven para actuar como representante de numerosas firmas del extranjero cuando no prestaba sus servicios a la Nación.
Ayala fue abogado antes de ser servidor público y luego de serlo, además de ocupar cargos como los de Decano de la Facultad de Derecho y Rector Ad Honorem (entiéndase, sin remuneración) de la Universidad Nacional de Asunción, fue el segundo Presidente de la incipiente "Liga Paraguaya de Football Association", Presidente del Touring Club Paraguayo y de innumerables organizaciones de reconocido prestigio.
La vinculación de Eusebio Ayala con la empresa privada y con modernos métodos de gerenciamiento explica en parte su eficiencia en la administración pública, demostrada con creces cuando ocupó provisoriamente la presidencia (1921-1923) después de la renuncia de Gondra y en 1932 cuando le cupo ser el Conductor Civil de la Victoria del Chaco. Diplomático de gran talento, ostenta hasta hoy el récord de haber sido Canciller Nacional de la República bajo el mandato de cinco presidentes distintos.
Cuando el Presidente Eligio Ayala (quien fue Ministro de Hacienda de Eusebio en el período 1921-1923) se hallaba terminando su mandato constitucional (1924-1928), se discutían los nombres para escoger al próximo candidato a Presidente, el Dr. Eligio Ayala se inclinaba abiertamente por Eusebio, quien resistía a la candidatura afirmando que el cargo de Presidente era como una prisión y un gran sacrificio cuando podía mejor seguir activando como hombre de negocios.
El ministro estadounidense en Asunción, George L. Kreeck, apoyaba abiertamente la candidatura de Eusebio Ayala (para 1928), y consideraba que Eusebio le daría estabilidad a las crecientes inversiones norteamericanas en nuestro país, recordando que la modernización del puerto de Asunción había sido realizada y financiada por la “Asuncion Port Concession Corporation” de los Estados Unidos, dotando por primera vez a nuestra capital de una moderna terminal portuaria con malecones, guinches eléctricos y grúas al mismo nivel de otros grandes puertos fluviales argentinos como Santa Fe, Rosario y Buenos Aires. Aún así, el Dr. Eusebio Ayala se rehusó a aceptar la candidatura y como consecuencia, el presidente Eligio Ayala acabó por aceptar la candidatura presidencial de José P. Guggiari aprobada por la Convención del Partido Liberal del 18 de diciembre de 1927.
Pese a sus vinculaciones con empresas estadounidenses, revela una carta diplomática de la Legación Brasileña en Asunción, “no se encontraron indicios de que durante su vida pública lo hayan llevado al tráfico de influencias a favor de empresas de esa nacionalidad. Además de su honestidad, otra característica de Eusebio Ayala era su modestia, y fue por eso que este resistió las presiones para que se postulase a la Presidencia" (nota del embajador brasileño Gouveia a su canciller Mangabeira).
El Dr. Eusebio Ayala fue un hombre honesto, cabal, patriota, quizá el mayor estadista paraguayo del siglo XX, a quien le cupo organizar la conducción civil de la Guerra del Chaco en condiciones difíciles para el país logrando salir victorioso y sin recurrir a empréstitos extranjeros, soportando desde la retaguardia presiones de todo tipo sin perder jamás la calma. En sus "Memorias" el Mariscal Estigarribia diría de él: "El doctor Ayala fue, en rigor, el hombre de la hora, ante todo por su serenidad y lucidez. Era, desde luego, expeditivo, condición esencial en aquellos días de perplejidad y vacilación; y lo era porque tenía la confianza en sí mismo, y al hablar y al proceder con aplomo, inyectaba confianza en los otros".
El Dr. Eusebio Ayala no sólo sorprendía a los compatriotas sino también a los extranjeros. Así, el Embajador Extraordinario y miembro de la Conferencia de Paz, Mr. Spruille Braden, en representación del gobierno de los Estados Unidos pronunció las siguientes palabras en un banquete en Asunción, después de la visita que hiciera al Presidente:
“En nombre de mis compañeros de delegación y en el mío propio, me es grato expresar la gran impresión producida en nosotros por la extraordinaria personalidad del doctor Eusebio Ayala. A nuestro juicio, el Presidente paraguayo podría estar al frente de gobiernos como el de los Estados Unidos, de Inglaterra o de Francia”.
Casi al término de su mandato, cuando le sorprendió el golpe de febrero de 1936, y por orden de los revolucionarios algunos soldados fueron enviados a saquear su casa, apenas encontraron bananas en la heladera y una caja de vino francés, regalo de un amigo de París. La casa del presidente Ayala era simple y parecía vacía; no había lujo de ninguna clase en ella. El recibidor era común y corriente: un perchero, un escritorio, y una biblioteca llena de libros y papeles constituían su mobiliario. Ayala siempre fue un trabajador y jamás dependió económicamente de la política, tanto así que luego de su derrocamiento y exilio en Buenos Aires, decidiría retirarse definitivamente de las actividades políticas y seguir trabajando como abogado, además de asumir la presidencia de la “Cámara de Comercio Paraguayo-Argentina”, regresando pocas veces al Paraguay para realizar visitas familiares.
Falleció en Buenos Aires el 4 de junio de 1942. Amaneció en el lecho sin vida, sin un gesto de dolor, como dormido plácidamente. Sus restos fueron inhumados en el cementerio de la Recoleta de Buenos Aires en el panteón de una familia amiga y luego trasladados al Panteón de la Unión Cívica Radical, que resguardó sus restos mortales hasta la repatriación de los mismos al Panteón Nacional de los Héroes, en septiembre del año 1992.
Artículo de Eduardo Nakayama, Academia Liberal de Historia
IMAGEN: El Dr. Eusebio Ayala en los Estados Unidos, año 1925. Archivo de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos / Library of the Congress