06/10/2026
Para asegurar una buena cosecha el día de mañana, existe la necesidad vital de plantar buenas semillas hoy en el corazón de los que están a nuestro alrededor.
Aunque los resultados no siempre sean inmediatos, debemos cultivar estas acciones diarias con paciencia y fe; la naturaleza de una buena siembra es crecer, y a su debido tiempo, madurarán hasta darnos el invaluable fruto de relaciones fuertes, sanas y llenas de bendición, que nos impulsaran hacia nuestro destino.
Eclesiastés 11:6