Es una novela focalizada en el antiguo reino de Saba, el amor de su reina y las mujeres sabias que jugaron un papel vital en el reinado y en la ruta de las especies. Es una propuesta que nos conduce a múltiples historias geopolíticas acompañadas de una variabilidad en la cosmovisión y el pensamiento mágico religioso surgidas en varias ciudades míticas como el Reino de Saba, Jerusalén, Egipto, el camino del Incienso y el Sinaí entre las más importantes. Todo lo cual, nos llevará a tomar contacto con las raíces de las cuales emergieron las tres grandes religiones solares de occidente, los enigmas del desierto del Sinaí como origen, así como la develación del poder de la más icónica reliquia sagrada: el Arca de la Alianza, más el ocultamiento de la Divinidad Femenina o Shekinath y al contraste de la sabiduría de un Rey y una Reina que trataron de ser consortes sin lograrlo. se puede asegurar que es una grandiosa búsqueda de ese liderazgo, fortaleza, belleza y linaje de las emperatrices negras, que debían ser vírgenes y que gobernaron ese reino que se extendió desde el Yemen hasta el norte de Etiopía y Eritrea, así como Nubia Kush y Sheba. Lo interesante de los resultados de esta búsqueda ha sido la develación de otras sabidurías femeninas y su grandiosidad, entre ellas resaltan: Eva la dadora de vida, Mariam la Profetisa y cantora de Israel, Betsabé o la hija del Juramento y las Matriarcas judías sufridas y que a menudo fueron estériles, violadas y sometidas, demostrándose de esa forma que no fueron apreciadas en su justo valor por el patriarcado judío y su mezquina visión de la mujer. Aúna la develación de la Gran Madre entre los judíos y como su culto comenzó a ser reemplazado por el de dioses volcánicos como Baal o Yahvé y fue llamada en forma despectiva “la Hembra”, la “Matrona” o la “Matronita”, todo lo cual fue sucediéndose en una serie de etapas a través de las cuales se fueron decantando por un dios masculino, siendo el primero Yahvé, una deidad iracunda.