06/08/2026
Una misión no siempre comienza con una orden de operaciones. A veces comienza con un mapa, una brújula y un desafío que parece imposible.
Quien viste el uniforme sabe que la preparación física es solo una parte del camino. El verdadero desafío consiste en desarrollar el carácter para tomar decisiones bajo presión, adaptarse a lo inesperado, confiar plenamente en los camaradas y perseverar hasta cumplir la misión, aun cuando el cansancio, el terreno o las circunstancias parezcan jugar en contra.
Esa misma filosofía es la que caracteriza al Adventure Racing, una disciplina que combina resistencia física, orientación terrestre, navegación, ciclismo de montaña, remo y distintas pruebas especiales en escenarios naturales, donde el éxito depende mucho más del trabajo en equipo, la planificación y la resiliencia que del rendimiento individual.
Entre los días 24 y 26 de julio, en la región de Temiscamingue, Quebec (Canadá), se desarrolló el primer Adventure Racing Junior World Championship, reuniendo a jóvenes deportistas de diez países en una competencia diseñada para poner a prueba tanto la fortaleza física como la capacidad de liderazgo, adaptación y resolución de problemas.
En representación del Uruguay participó un equipo integrado por jóvenes Oficiales del Ejército Nacional, entre ellos la Alférez Naiely Do Canto, integrante del Batallón de Infantería Blindado N.º 13, quien obtuvo su clasificación luego de destacarse en diversas competencias nacionales de aventura y tras un intenso período de preparación que incluyó entrenamientos específicos y la participación en pruebas clasificatorias como el Desafío Charrúa y la UTM21.
Durante tres jornadas, los competidores enfrentaron un recorrido superior a los 140 kilómetros, distribuidos en un prólogo y dos etapas puntuables, con tiempos máximos de carrera que exigieron administrar el esfuerzo físico y mental de forma permanente.
El recorrido combinó trekking, ciclismo de montaña, canotaje, natación, saltos al agua desde altura, tirolesas y navegación mediante mapa y brújula, obligando a los equipos a encontrar los puntos de control en terrenos completamente desconocidos, donde cada decisión podía significar ganar tiempo... o perderlo.
Pero el verdadero desafío nunca fue solamente avanzar.
En este deporte ningún integrante puede completar la prueba por sí solo. Cada miembro del equipo debe conocer sus fortalezas, apoyar las debilidades del compañero, administrar el esfuerzo colectivo y mantener la cohesión aun en los momentos de mayor desgaste.
Es precisamente allí donde el deporte de aventura y la profesión militar encuentran su mayor punto de encuentro.
Un Oficial del Ejército aprende desde sus primeros días de formación que el liderazgo se ejerce con el ejemplo; que la confianza entre camaradas puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso; que planificar es tan importante como saber improvisar cuando la situación cambia; y que cumplir la misión exige, muchas veces, superar primero los propios límites.
El deporte aventura pone a prueba esas mismas competencias en un ambiente diferente, convirtiéndose en una herramienta excepcional para fortalecer valores que forman parte de la esencia del soldado: disciplina, iniciativa, liderazgo, resiliencia, compañerismo, orientación, capacidad de adaptación y espíritu de sacrificio.
La participación de la Alférez Naiely Do Canto en este primer Campeonato Mundial no representa únicamente un logro deportivo. Constituye también el reflejo del profesionalismo, la preparación y el compromiso con los valores que distinguen a los integrantes del Batallón de Infantería Blindado N.º 13 y del Ejército Nacional, llevando el nombre del Uruguay a un escenario internacional y demostrando que la formación militar trasciende el ámbito de las armas para proyectarse en cada desafío que exige esfuerzo, carácter y trabajo en equipo.
Porque el uniforme no se representa únicamente en el servicio diario. También se representa cada vez que un soldado enfrenta un desafío con disciplina, honor y la firme determinación de cumplir la misión, sin importar el terreno donde esta se desarrolle.