19/06/2026
Hoy no hay efeméride mas importante que la del nacimiento del Jefe de los Orientales
GENERAL JOSÉ ARTIGAS
19 DE JUNIO DE 1764
Estimados miembros del instituto y seguidores de esta página:
En un día como el de hoy, 19 de junio de 1764, nacía el que sería el primer Jefe de los Orientales y primer estadista de la Revolución del Río de la Plata, el hombre que traería vientos de libertad a nuestra tierra.-
Nació en el seno de la familia Artigas que estuvo vinculada a la fundación de Montevideo; su abuelo y su padre ocuparon cargos de importancia en el gobierno colonial. José Gervasio fue el tercer hijo de seis que tuvieron sus padres don Martín José Artigas y de doña Francisca Antonia Arnal.
A los dos días de nacido, José Artigas fue bautizado en la Iglesia Matriz, como consta en la partida de bautismo de la Catedral de Montevideo, por el Presbítero doctor don Pedro García, siendo su padrino don Nicolás Zamora, Escribano Secretario del Cabildo.-
No existen datos sobre su lugar de nacimiento, sus padres vivían en Montevideo y tenían campos en El Sauce por lo que los historiadores apuntan más a que ese nacimiento tuvo lugar en la ciudad de Montevideo en la casa que estaba en la calle San Luis y San Benito, actual Cerrito y Colón en la Ciudad Vieja.
Allí vivían sus abuelos, que compartían la amplia vivienda con su hija Francisca y su esposo Martín José Artigas. Allí transcurrieron los primeros años de pequeño en aquel Montevideo colonial que llevaba escasos 40 años de fundado.-
Joven inquieto, realiza sus estudios en el Colegio Franciscano, posteriormente se dedicó a las tareas rurales en la estancia de su padre, comenzando años más tarde a ganarse la vida comprando cueros en la campaña para venderlos a los exportadores de Montevideo.
A los 33 años, en 1797, decide unirse a los Blandengues, cuerpo militar creado para combatir el robo de ganado y el contrabando en la Banda Oriental, y proteger la frontera con Brasil, ingresando al mismo en Maldonado, en lo que conocemos hoy como el Cuartel de Dragones.-
Buen militar, carismático y confiable, va ganando el corazón de la gente del campo, estancieros y pobladores, por su valor como soldado y su sentido de justicia, equitativa y tolerante.-
Allí, entre gauchos, indígenas y paisanos, conoció palmo a palmo la geografía de nuestra patria y lo que es más importante, el alma de su gente. Aprendió de sus dolores, de sus esperanzas y de ese deseo profundo de libertad que los inspiraba.-
En 1805, siendo ya Oficial del Cuerpo, debió retirarse del ejército por razones de salud aunque retornó al servicio activo en el año 1806, debido a las Invasiones Inglesas.-
En febrero de 1811 el ya capitán Artigas desertó de la guarnición de Colonia para ponerse a órdenes de la Junta Revolucionaria de Buenos Aires a la cual Javier de Elío, nombrado Virrey del Río de la Plata, le declaró la guerra en mayo de 1810.-
El 18 de mayo de 1811 ya al mando de las fuerzas patriotas, obtuvo su primera victoria derrotando a los realistas en el combate de Las Piedras y poniendo sitio a Montevideo.
El verdadero temple de Artigas se vio en la adversidad. Meses después, ante el abandono y la traición de los intereses centralistas, el pueblo oriental tomó una decisión inédita. En lo que la historia bautizó como "el Éxodo del Pueblo Oriental", miles de familias, ancianos, mujeres y niños siguieron a su "Jefe de los Orientales" hacia el Ayuí. Aquella dolorosa caravana no fue una retirada; fue la a expresión más auténtica de un pueblo que abandona todo para seguirlo, era la patria misma marchando en busca de su destino. Allí nació el sentido de nuestra orientalidad.
Hablar de Artigas es también hablar del primer soldado de la nación, el conductor militar en las victorias y en las derrotas, el estratega que una y otra vez llevó la guerra al territorio enemigo y a los mares. El que combatió sin descanso a españoles, portugueses, al centralismo porteño y a los que traicioneramente le dieron la espalda.
También es hablar del federalismo en estas tierras, representada por la Liga Federal, donde su liderazgo y carisma, trasponiendo la frontera de la Banda Oriental se había extendido a varias de las actuales provincias argentinas.
Es también hablar del estadista de los congresos, donde su autoridad emanaba del pueblo oriental y cesaba ante su presencia soberana, es hablar de las Instrucciones del año XIII, el Reglamento de Tierras de 1815 y del hombre impulsor de la cultura y la educación.
Y es hablar del hombre que siente, en la hora amarga de la derrota final en 1820, cuando las traiciones y la fuerza de las armas hicieron insostenible la resistencia y gravitando sobre su corazón el peso de toda la inutilidad de la lucha , ordena: "disuelvan la tropa", cruzando por última vez el Uruguay hacia un largo y digno exilio en Paraguay.
De este modo, en este frío 19 de junio, en el que nos convocamos para celebrar el natalicio de nuestro genera y Jefe de los Orientales, nada mejor para representar la gigante figura del prócer que aquellas palabras de José Enrique Rodó:
“Allí en el ambiente agreste, donde el sentir común de los hombres de la ciudad solo veían barbarie, disolución social, energía rebelde a cualquier propósito constructivo, vio el gran caudillo y solo él, la virtualidad de una democracia en formación, cuyos instintos y propensiones nativas, podrían encauzarse como fuerzas orgánicas, dentro de la obra de fundación social y política que había de cumplirse para el porvenir de estos pueblos”
¡VIVA EL GENERAL ARTÍGAS! ¡VIVA LA PATRIA!