16/02/2016
Todos podemos ser artistas y mejorar nuestra salud mental en el intento
Existen muchas formas de arte más allá del clásico arte plástico que a todos nos viene a la mente cuando escuchamos este concepto. El hacer arte integra distintos medios de expresión, desde los más tradicionales como artes plásticas, música, teatro o danza, hasta mantener una buena conversación, jugar o ser gracioso. Todos nosotros somos artistas en mayor o menor medida, pues esto no depende del producto artístico en sí mismo, sino de valorar el proceso de creación espontáneo que se da. Es así como, aunque parezca increíble, cualquier tipo de actividad que movilice la imaginación y la capacidad de crear y a través del cual se expresen ideas o emociones, es artística. El proceso de hacer arte enriquece el mundo interno y las relaciones con otras personas y su medio.
Por esto, la psicología ha comenzado a usar el arte en beneficio del ser humano, pues se han podido comprobar sus efectos positivos tanto a nivel individual como grupal. La propuesta de integrar el uso de las artes en contextos clínico, educacional, comunitario, organizacional y de cambio social, tiene como fin lograr que la persona encuentre sus propios recursos y capacidades, dándole así nuevos significados a sus vivencias. El ponerse en contacto con aspectos nuevos le permitirá a la persona tener un mayor entendimiento de su problemática. A partir de esto, la propuesta de la Terapia de Artes Expresivas es ofrecer a las personas ingresar a un espacio creativo donde podrán expresar (a través de diferentes modalidades artísticas) su mundo interno y sus potencialidades, fortaleciendo así su capacidad de imaginar y de transformar sus dificultades.