juanquintino

juanquintino página de Maracaibo y todo el zulia. Historias y fotografías patrimoniales

El Palacio Roncajolo (a veces escrito Roncayolo) es una de las joyas arquitectónicas de Maracaibo, ubicada en el centro ...
24/03/2026

El Palacio Roncajolo (a veces escrito Roncayolo) es una de las joyas arquitectónicas de Maracaibo, ubicada en el centro histórico, específicamente en la calle 95 (antigua calle Derecho).

Aquí tienes algunos detalles clave sobre su historia y relevancia:

Origen y Construcción: Fue construido a finales del siglo XIX por encargo de Don Benito Roncajolo, un próspero comerciante de origen francés que se estableció en Maracaibo. El edificio funcionó originalmente como su residencia familiar y sede de sus casas de comercio, las cuales mantenían una importante flota mercante entre Maracaibo y Marsella.

Arquitectura: Es un exponente del estilo neoclásico que floreció en la ciudad durante el auge comercial del siglo XIX. Se distingue por su elegancia, sus amplios ventanales y su estructura imponente para la época.

Usos Históricos: Con el tiempo, el palacio cambió de funciones. En 1922 fue alquilado por la Caribbean Petroleum Company (filial de la Shell) para sus oficinas. Posteriormente, en la década de los 70, sirvió como sede del INCE (Instituto Nacional de Capacitación y Educación).

01/03/2026
Este martes 17 de febrero, se llevó a cabo una jornada formativa en la Escuela Básica Estadal "Ziruma", enmarcada en el ...
19/02/2026

Este martes 17 de febrero, se llevó a cabo una jornada formativa en la Escuela Básica Estadal "Ziruma", enmarcada en el programa "Qué quieres ser cuando seas pequeño". Durante el encuentro, los estudiantes tuvieron la oportunidad de profundizar en la identidad regional de la animación en manos del maestro Juan de Dios Martínez.

A través de esta proyección, los jóvenes exploraron aspectos fundamentales de la cultura e historia del estado Zulia, fortaleciendo el conocimiento sobre sus raíces y tradiciones bajo la guía de uno de los máximos referentes del saber popular zuliano.

Graciela Rincón Calcaño (Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela, 13 de octubre de 1904-Caracas, Venezuela, 21 de enero de 19...
22/01/2026

Graciela Rincón Calcaño 

(Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela, 13 de octubre de 1904-Caracas, Venezuela, 21 de enero de 1987) 

Quien fuera una poetisa, narradora, articulista y autora dramática. Reconocida como la autora de la letra del himno a la virgen de Chiquinquirá, patrona religiosa del Estado Zulia en Venezuela.

Un día como hoy: 40 años sin Graciela Rincón Calcaño

El 21 de enero de 1987, Venezuela despidió a una de las plumas más sensibles y devotas de su historia literaria: Graciela Rincón Calcaño. Hoy, al cumplirse cuatro décadas de su partida en la ciudad de Caracas, su legado permanece vivo, especialmente en el corazón del pueblo zuliano.

Nacida en Maracaibo el 13 de octubre de 1904, Graciela fue una mujer polifacética que transitó con maestría por diversos géneros:

Poesía y Narrativa: Su obra destaca por una profunda sensibilidad y una conexión íntima con sus raíces.

Dramaturgia y Periodismo: Ejerció como articulista y autora dramática, aportando siempre una visión crítica y cultural al país.

Identidad Zuliana: Su mayor hito popular es, sin duda, haber escrito la letra del Himno a la Virgen de Chiquinquirá, la "Chinita".

El Himno a la "Chinita"

La posteridad de Graciela Rincón Calcaño está sellada en los versos que miles de fieles entonan cada año en la Basílica de Maracaibo. Su capacidad para transformar la fe en poesía permitió que la patrona de los zulianos tuviera un canto que trasciende lo religioso para convertirse en un símbolo de identidad regional.

Recordando a Graciela Rincón CalcañoConversación con GeminiRedactar Un día como Hoy hace 40 años falleció Graciela Rincó...
22/01/2026

Recordando a Graciela Rincón Calcaño

Conversación con Gemini

Redactar Un día como Hoy hace 40 años falleció 

Graciela Rincón Calcaño 

(Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela, 13 de octubre de 1904-Caracas, Venezuela, 21 de enero de 1987) 

Quien fuera una poetisa, narradora, articulista y autora dramática. Reconocida como la autora de la letra del himno a la virgen de Chiquinquirá, patrona religiosa del Estado Zulia en Venezuela.

Un día como hoy: 40 años sin Graciela Rincón Calcaño

El 21 de enero de 1987, Venezuela despidió a una de las plumas más sensibles y devotas de su historia literaria: Graciela Rincón Calcaño. Hoy, al cumplirse cuatro décadas de su partida en la ciudad de Caracas, su legado permanece vivo, especialmente en el corazón del pueblo zuliano.

Nacida en Maracaibo el 13 de octubre de 1904, Graciela fue una mujer polifacética que transitó con maestría por diversos géneros:

Poesía y Narrativa: Su obra destaca por una profunda sensibilidad y una conexión íntima con sus raíces.

Dramaturgia y Periodismo: Ejerció como articulista y autora dramática, aportando siempre una visión crítica y cultural al país.

Identidad Zuliana: Su mayor hito popular es, sin duda, haber escrito la letra del Himno a la Virgen de Chiquinquirá, la "Chinita".

El Himno a la "Chinita"

La posteridad de Graciela Rincón Calcaño está sellada en los versos que miles de fieles entonan cada año en la Basílica de Maracaibo. Su capacidad para transformar la fe en poesía permitió que la patrona de los zulianos tuviera un canto que trasciende lo religioso para convertirse en un símbolo de identidad regional.

El secreto de las muñecas pensantesEn una casa antigua, llena de vitrinas que brillaban como espejos de memoria, vivía C...
11/12/2025

El secreto de las muñecas pensantes
En una casa antigua, llena de vitrinas que brillaban como espejos de memoria, vivía Carolyn, una coleccionista de muñecas. No era una coleccionista común: cada muñeca que adquiría no solo era un objeto de porcelana o trapo, sino un desafío intelectual.
Carolyn tenía la extraña habilidad de descifrar historias ocultas en los ojos de sus muñecas. Cuando las observaba, no veía solo pintura y vidrio, sino símbolos, fechas, trazos de culturas olvidadas. Su mente era como un archivo vivo: relacionaba el bordado de un vestido con la economía de un siglo, el material de un cabello con los avances de la química, la expresión de un rostro con las corrientes filosóficas de la época.
Su colección era, en realidad, una biblioteca silenciosa. Cada muñeca representaba un capítulo de la historia humana:
• Una muñeca Barbie le revelaba la disciplina estética.
• Una muñeca alemana de 1920 le hablaba de la angustia expresionista tras la guerra.
• Una muñeca zuliana, tejida con fibras de palma, le recordaba la resistencia cultural de su tierra.
Los vecinos la llamaban “la mujer de las muñecas sabias”, porque cada vez que alguien tenía una duda sobre historia, arte o ciencia, Carolyn encontraba la respuesta en su colección. Era como si las muñecas fueran puentes entre el pasado y el presente, y su intelecto el hilo que las unía.
Una noche, mientras acomodaba una muñeca de porcelana francesa, Carolyn comprendió su verdadero don: no coleccionaba muñecas, coleccionaba ideas. Su capacidad intelectual no estaba en acumular objetos, sino en darles voz y sentido, transformando lo frágil en conocimiento, lo decorativo en sabiduría.
Y así, entre vitrinas y recuerdos, Carolyn convirtió un espacio donde la memoria se convierten en patrimonio compartido, donde cada Afinidad salía con la certeza de que las muñecas, , podían enseñar más que los libros




Una noche de repartir regalosEra una noche estrellada de diciembre, y yo me encontraba metido en mi personaje de Santa C...
03/12/2025

Una noche de repartir regalos

Era una noche estrellada de diciembre, y yo me encontraba metido en mi personaje de Santa Claus. El traje rojo me quedaba un poco ajustado, y la barba blanca me hacía cosquillas en la nariz, pero nada de eso importaba: lo esencial era llevar alegría a los niños que esperaban sus regalos con ilusión.

Mi amiga, siempre sonriente, había ofrecido su bello Volkswagen para ayudarme con el transporte. El auto brillaba bajo las luces navideñas, como si también quisiera participar en la misión. Cargamos los paquetes envueltos en papeles de colores y la aventura comenzó: calles iluminadas, risas lejanas, y el eco de villancicos que parecían guiarnos.

Pero en medio del recorrido ocurrió lo inesperado. Mi amiga, distraída por la emoción de la noche, se marchó sin darse cuenta de que en su Volkswagen aún quedaban los regalos de los infantes. Yo, vestido de Santa Claus, quedé parado en la acera, con el gorro torcido y el sudor bajando por la frente. ¡Imaginen! Un Santa Claus sudando más que en pleno verano zuliano.

Corrí, agité los brazos, intenté llamar su atención, pero el Volkswagen se alejaba como un reno travieso que no quería obedecer. El corazón me latía fuerte: ¿cómo explicar a los niños que los obsequios habían partido en un viaje inesperado?

Por suerte, la magia de la Navidad siempre encuentra caminos. Mi amiga regresó, riendo y disculpándose, y juntos volvimos a cargar los regalos. Esa noche, cada entrega fue más especial: los niños recibían sus presentes y yo, aún sudoroso, sentía que la aventura había dado un giro que la hacía inolvidable.

Al final, comprendí que ser Santa Claus no es solo repartir regalos, sino vivir la emoción de los tropiezos, las risas y la complicidad de quienes te acompañan. Porque la verdadera magia está en compartir la alegría, incluso cuando el Volkswagen se lleva los obsequios por accidente


Fotografía del interior del Teatro Baralt, Maracaibo, circa 1908Esta imagen histórica nos transporta al corazón cultural...
11/11/2025

Fotografía del interior del Teatro Baralt, Maracaibo, circa 1908
Esta imagen histórica nos transporta al corazón cultural de Maracaibo: el majestuoso Teatro Baralt, cuya primera gran inauguración tuvo lugar en 1883. En su interior, ricamente ornamentado, se desplegaba una sinfonía visual de retratos, banderas, escudos y faroles que enmarcaban la vida teatral de la ciudad. La lámpara central, suspendida como joya luminosa, presidía el espacio construido con maderas nobles del país.
Sobre el arco del telón, el retrato solemne de Rafael María Baralt honraba al insigne intelectual zuliano, mientras que en los óvalos de la arquería superior, cintas plegadas recogían los nombres de los grandes literatos venezolanos: José Ramón Villasmil, Cecilio Acosta, Rafael Arvelo, José Luis Ramos, Heriberto García de Quevedo, Juan Vicente González, Fermín Toro, Andrés Bello y Pedro José Hernández. Cada nombre, una promesa de pensamiento y palabra.
La prensa de la época, fervorosa y comprometida, no solo difundía las actividades del teatro, sino que impulsaba la publicación de obras dramáticas y abría espacio a la crítica teatral. Firmadas a veces bajo seudónimos como “Plácido”, estas reseñas revelaban un profundo conocimiento escénico y narraban con entusiasmo la respuesta del público: “mucho que arrebató de entusiasmo y admiración al auditorio y le hizo prorrumpir a cada instante en calurosos aplausos...” (El Posta del Comercio, 19 de noviembre de 1883).
Esta fotografía no solo documenta un espacio físico, sino que captura el espíritu vibrante de una época en la que el teatro era espejo, tribuna y celebración de la vida intelectual y emocional de Maracaibo.

#ᴍᴀʀᴀᴄᴀɪʙᴏ

Dirección

Maracaibo

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando juanquintino publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir