26/11/2019
JESUCRISTO NO ES DIOS
Victor Paul Wierwille
CONTENIDO
Introducción: Jesucristo No es Dios
1. El origen de La Trinidad
2. ¿Quién es Jesucristo?
3. Un Hombre—El Redentor del Hombre
4. ¿Quién es el Verbo?
Conclusión: Jesucristo No es Dios
Apéndices
A. Quién es el Espíritu Santo
B. Errores comunes de Comprensión
C. Escrituras que se refieren a Dios y a Su Hijo
D. Escrituras que se refieren a la concepción, nacimiento, y a Jesucristo como hombre.
E. Antanaclasis en Juan 1:1
INTRODUCCIÓN
Jesucristo No Es Dios
No hay ninguna declaración que se haga que pueda tener más peso emocional para la mayoría de los cristianos que la de: “Jesucristo no es Dios”.
Puedo entender esto. Me levanté en una denominación cristiana que enseñó la Deidad como una trinidad: es decir, “Dios el Padre, Dios el Hijo, Dios el Espíritu Santo.” Acepté esta doctrina porque respeté la sinceridad de mis profesores, aunque su significado guardara inconformidad en mi mente. Recuerdo vívidamente cuando apenas tenía 16 años y le preguntaba a mi pastor que me explicara la trinidad. Desde entonces yo he buscado entender esta doctrina que se ha considerado la piedra angular del Cristianismo para los últimos quince siglos.
He tenido acceso y he leído los trabajos principales en teología sistemática, tantos del pasado, así como de publicaciones actuales. Por años he hecho mi máximo esfuerzo en la evaluación de lo que podría encontrar para leer y estudiar directamente con los eruditos bíblicos. Le he pedido a teólogos de intachable doctrina que discutieran la trinidad conmigo, y con todo eso, nunca encontré mejor explicación que la que recibí de mi pastor de la niñez, del Dr. L. H. Kunst, hace 42 años: “Nadie puede explicar la trinidad. La aceptamos simplemente por fe.”
Estoy consciente de la escritura que nos dice que Dios no ha revelado todos Sus secretos.
Deuteronomio 29:29
Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.
Pero también sé que Dios nos ha revelado a nosotros todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad.
II de Pedro 1:3
Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,
Así mientras estudiaba la Palabra de Dios durante varias décadas, he tenido siempre a la trinidad presente, esperando encontrar la clave para entenderla, esperando que esto no fuera uno de los secretos de Dios.
Pero, con los años, re investigué cada vez más cuidadosamente la Palabra de Dios para obtener conocimiento, y cada vez encontré menos relatos o pasajes que comprobaran o respaldaran a la teoría de la trinidad, aunque yo siempre había aceptado la idea de un Dios “Tres en Uno”, encontré continuamente evidencia en la Palabra de Dios que socavaba a una trinidad Cristiana.
Si hace 42, ó 30, o incluso hace 20 años atrás alguien me hubiera dicho que Jesucristo no era Dios, me habrían convencido también. Pero para mí ha sido un aprendizaje gradual y, por lo tanto, un proceso de des-aprendizaje, pues he ganado progresivamente un conocimiento de Dios y de Su Hijo.
No comencé la investigación de este asunto desde un marco negativo. Nunca era parte de mi motivación refutar la trinidad. Si la Biblia hubiera enseñado que había una trinidad Cristiana, yo la habría aceptado feliz. Obviamente, como lo hace una persona investigadora sin conceptos preconcebidos, no determina de antemano lo que él encontrará. La investigación no comienza con las respuestas; busca las respuestas. No elegí voluntariamente encontrar lo que he encontrado; también, mi conclusión por lo tanto no es una idea preconcebida y dispuesta para ser iconoclasta, ostentosa o polémica, he preparado mis años de investigación para no ser controvertido; ni tampoco soy apologético.
Quiero simplemente disponer mi estudio como un obrero de Dios, asumiendo que si la investigación en una división correcta de la Palabra de Dios, muchos que lo crean, serán bendecidos. Si mi investigación es una división incorrecta de la Palabra de Dios, entonces me coloco ante Dios como un obrero no aprobado. De cualquier manera, acepto la responsabilidad total. Yo lo he comprobado centenares de veces en la Palabra de Dios, y de este modo estoy convencido más allá de cualquier sombra de una duda de que Jesucristo no es Dios sino el Hijo de Dios. Si no estuviera completamente persuadido, yo no pensaría en transcribir esta tesis al papel.
Les estoy haciendo un gran reto a muchos de los lectores de este estudio. El cual me ha tomado varias décadas para buscar fuera de la Palabra de Dios, que es lo que les estoy exponiendo en solo la lectura de este libro. El tiempo que yo he estado trabajando en pensamientos y patrones alrededor de la Palabra de Dios, usted lo que está viendo en una progresión rápida. He tenido que olvidarme de mi educación y cultura religiosa y usted le está haciendo frente a este dilema. Es decir, he tenido tiempo para estudiar y para cambiar mis conceptos cuando ha sido necesario. Usted necesitará también más tiempo que una lectura para la investigación contenida que este volumen requiere. Después de todo, la investigación no significa una lectura simple, precipitada; denota estudio, observación y consideración impasible, separada. Un asunto tan completamente importante como Dios y Su Hijo Jesucristo merece ciertamente su pensamiento y el mío para tener todo más claro y mejor.
II Timoteo 2:15:
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
Tenemos que estudiar la Palabra de Dios para saber que es Su voluntad. Al hacerlo y dividir correctamente la Palabra de Verdad, nosotros tenemos la doctrina verdadera, es decir, la creencia y el conocimiento correctos. Cuando dividimos incorrectamente la Palabra de Verdad, nosotros tenemos doctrina falsa, doctrina artificial.
Porque en la multitud de diferentes creencias que el Cristianismo enseña actualmente es evidente que no dividen correctamente la Palabra de Dios. Por lo tanto, es la responsabilidad de cada creyente Cristiano probar para ver si estas diversas doctrinas originaron la división correcta o incorrecta de la Palabra de Dios.
Creo que la Biblia enseña que Jesucristo es el Hijo del Hombre porque él tenía que ser un ser humano nacido de una madre; y él es el Hijo de Dios debido a la concepción creada por Dios. Así basados, sólo en el parentesco de Dios, y además de la voluntad de Jesucristo para elegir vivir una vida perfecta, de ninguna manera es un ser humano ordinario, ni camuflado. Así, que, decir que no elevo ni respeto la posición del Señor Jesucristo porque no creo la evidencia que señala simplemente a Jesucristo como a Dios es hablar del juicio de un tonto, porque en lo profundo de mi ser yo lo amo con todo mi corazón, alma, mente y fuerza.
El fue quien me buscó y me sacó de la oscuridad.
El fue quien me dio el acceso a Dios; incluso es ahora mi mediador.
El fue quien me salvó cuando estaba mu**to en delitos y pecados.
El fue quien me dio el nuevo nacimiento de la vida eterna de Dios, que es Cristo en mí, la esperanza de la gloria.
El fue quien me dio la remisión de pecados y continúa dándome el perdón de pecados.
El fue quien me llenó hasta la capacidad por la presencia de Dios en Cristo en toda la plenitud del don de Dios: el espíritu santo.
El fue el que hizo en mi sabiduría, justicia, santificación y redención.
El fue el que me llamó y me sentó en los lugares celestiales.
El fue el que me dio su gozo, paz y amor.
El fue el que me designó como portavoz de la exactitud de la Palabra de Dios y que yo sea hallado fiel a este llamado.
El es quien es el todo en todo para mí, y que yo pueda dar mi todo para él.
El es el unigénito Hijo de Dios.
Pueda yo, como un hijo del Dios vivo siempre glorificar a Dios, el hombre puede conocerlo solamente por medio de la Palabra escrita de Dios, la Biblia, y de la Palabra declarada, el Hijo de Dios, Jesucristo.
A pesar de todas mis debilidades humanas y defectos, me esfuerzo para amarlo con todo mi ser. Lo amo a él y al único Dios que lo envió. Que su misericordia y gracia sea con usted así como conmigo, y pueda Dios ser magnificado por nuestro testimonio de que Él dio a su Hijo para que tengamos vida y la tengamos más que abundantemente, si, y que esa vida la cual es eterna, es por lo tanto más que abundante.
Pongase en contacto con nosotros y con gusto le atenderemos. Dios le bendiga!
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