10/06/2025
El 10 de junio 1813, en su paso durante la Campaña Admirable por Mucuchíes, en el estado Mérida en Los Andes venezolanos, un hacendado del pueblo de Mucuchíes le regala un perro al Libertador Simón Bolívar, el cual llama Nevado por su pelaje de color negro salpicado con manchas blancas, que lo acompañó en múltiples batallas, hasta en Carabobo, donde murió.
En medio de la Campaña Admirable realizada en 1813, el 10 de junio el Libertador pretendía entrar en la Hacienda Moconoque, cercana al pueblo de Mucuchíes, en Mérida, para resguardarse y buscar alimentos. Sin embargo, Bolívar fue confrontado por un perro de la raza mucuchíes.
Al ver la valentía del animal, el Libertador le preguntó a don Vicente Pino, dueño del animal y de la hacienda, se podría conseguirle un cachorro, a lo que este le obsequia al mismo can que lo enfrentó. De inmediato, Bolívar lo nombra Nevado, debido a su pelaje negro salpicado con manchas blancas.
A partir de ese momento, Nevado acompañó a Bolívar en todas sus campañas militares e incluso, estuvo presente en el viaje que hizo a través de la Cordillera de Los Andes. El can era cuidado en ocasiones por un niño de nombre Tinjacá, a quien los oficiales del Libertador apodaban “El Edecán del Perro” y gracias a quien Bolívar aprendió los silbidos para llamar al perro.
Durante la Batalla de La Puerta, el 3 de febrero de 1814, Tinjacá y Nevado fueron apresados por Boves, pero ellos lograron escapar poco tiempo después de su captura. El 24 de junio de 1821, durante la Batalla de Carabobo, Nevado murió atravesado por una lanza, y Tinjacá también falleció mientras intentaba salvar al perro. Bolívar se acercó al joven indígena antes de morir y le escuchó decir: “Mi General, nos han matado al perro”.
En la actualidad existe en el poblado de Mucuchíes, en su Plaza Bolívar, un monumento en honor al Indio Tinjacá y al perro Nevado. El perro mucuchíes es la raza canina oficial de Venezuela. En el monumento que se levantó en Mérida a la heroica mascota está representada la lealtad y la nobleza de Nevado, pero también de todos los perros con esos valores inherentes a su perruna naturaleza.
Es uno de los pocos que en Venezuela se erigieron a la mascota mártir de Simón Bolívar. Es el Perro Nacional de Venezuela desde 1964 y su monumento declarado bien de interés cultural de la nación en 2006.
El panegírico de piedra y mármol está ubicado frente a la carretera trasandina en el sector Moconoque, lugar donde estuvo la hacienda de don Vicente Pino quien, según la historiografía patriótica, fue quien le regaló cachorro de raza mucuchíes a El Libertador a pedido de su pequeño hijo Juan José después de la Batalla de Niquitao, durante su triunfal Campaña Admirable.
El perro mucuchíes fue en sus orígenes un perro pastor de rebaños y un perro guardián. La primera cualidad la perdió por la escasez de rebaños en los páramos andinos, pero en cambio conservó la cualidad de guardián. El perro Mucuchíes se caracteriza por su contextura fuerte, gran tamaño y amplio pelaje, además de poseer un temperamento ágil y protector.
Tiene un carácter fuerte, es muy activo, es manso y amoroso con los que le son familiares pero reacciona violentamente contra cualquier extraño, a menos que se le enseñe con una voz de mando a respetar a las personas que se le indiquen, esa particularidad les permite adaptarse fácilmente a los climas de montaña donde predominan.
De acuerdo a los datos obtenidos, se cree que los Mucuchíes son descendientes de razas grandes, como el Gran Pirineo, el Mastín Español y el de los Pirineos. Los Mucuchíes son muy comunes en los páramos merideños venezolanos, donde se desarrollan en condiciones óptimas. Debido a su popularidad, un grupo de criadores creó un club en la década de 1960 para garantizar la uniformidad adecuada en la raza.
Aunque no son tan grandes como sus supuestos parientes, siguen siendo perros de tamaño mediano a grande. Los mucuchíes miden de 22 a 28 pulgadas (56 a 71 cm) de altura con un peso de 66 a 110 libras (30 a 50 kg). Sus pelajes vienen en variedad de colores, desde el blanco puro, el blanco con parches de varios tonos marrones y quizás más comúnmente el blanco con manchas negras.
Sobre sus rasgos de personalidad ¡todos son maravillosos! Son enérgicos y un poco traviesos, pero también cariñosos y entrenables. Criados para pastorear ovejas, estos perros de trabajo aman la responsabilidad y prosperan en un entorno social con humanos y otros perros. Son muy inteligentes y necesitan un trabajo que hacer.
Para honrar la estirpe de la mascota se fundó en 1961 el club social para la preservación de su raza, para la cual se estandarizaron las características fenotípicas y prácticas apropiadas a la cría de esta raza. Nevado y su raza sería reconocido como el Perro Nacional de Venezuela tres años después, en 1964.